Participaron de la animada charla Carlos Gamboa, Laura, Elías Pesaj, Horacio Sorbaro, Elizabeth Nardini, Luis González, Cristian Rosin, Javier Stagnaro, Rubén Rombolá, Luis Baynham, Alejandro Merel, Luis Serrano, Karina López, Sebastián Araya, Emilio Cuebras, Lucas Germán, Federico Mazzagalli, Hugo Sampayo, Patricia López y Alcides González como siempre con la coordinación de Mario Lupo y Rubén Morales.
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| Rubén Morales inicia la reunión. |
Los coordinadores dieron la bienvenida a los presentes, inaugurando un nuevo año de estas informales y amigables reuniones que continúan desarrollándose desde sus inicios en 2010.
Se destacó además el creciente éxito de los cafés ufológicos coordinados desde hace dos años por Mario Lupo en Santa Clara del Mar, donde mensualmente están concurriendo unas 40 personas, algunas procedentes de otras localidades que llegan a Santa Clara atraídas por esta original actividad cultural.
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| Mario Lupo expone |
Mario habló sobre la aparición de círculos con hongos en campos de la costa atlántica, y se explayó sobre las diversas interpretaciones que dan cuenta de este tipo de fenómenos.
Recién llegado a nuestra larga mesa, Federico Mazzagalli, realizador audiovisual, se presentó relatando por primera vez en público una de esas experiencias que siempre tienen escucha y contención en el ambiente amigable del Café Ufológico RIO54.
El tenía 9 o 10 años, el evento sucedió hacia 1994 en La Reja (Moreno, Pcia. de Bs. AS.) a últimas horas de la tarde. Estaba descansando fuera de la casa mirando el firmamento junto a una amiga de su misma edad, de hecho ambos habían nacido el mismo día, solían compartir juegos y eran afines en conversar sobre diversos temas, incluyendo algunos esotéricos.
Serían entre las 19 y 20 hs. de aquel día cuando una gran esfera roja apareció desplazándose en el cielo hasta quedar directamente sobre ellos.
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| De izq. a der.: Gamboa, Laura, Mazzagalli, López, Lupo, Stagnaro, Merel, Cuebras. |
Y ese detalle es la última cosa que Federico recuerda del sorprendente pero breve avistamiento. Lo más desconcertante, lo extraño, es que luego ya no estaba en la calle sino dentro de su casa, sin entender cómo había entrado.
La amiga, que vivía en el mismo barrio, también apareció en su respectiva casa teniendo como último recuerdo a esa enorme esfera roja sobre su cabeza, igualmente confusa por no tener noción de cuando o cómo regresó.
Como realizador audiovisual, Federico comparó el hecho al proceso de edición cinematográfica, cuando se corta una escena y se pega otra a continuación, sin una transición que las una.
Luego ambos jóvenes se comunicaron, compartiendo el asombro y desconcierto por lo que les había sucedido de manera simultánea, cómo si se les hubiera borrado una franja de memoria desde la observación de la luz hasta la reaparición dentro de sus respectivas casas.
Este episodio confusional “à deux”, mereció comentarios por parte de varios integrantes de la mesa de RIO54, sugiriendo algún tipo de salto o distorsión espacio-temporal que intervino en la perturbadora experiencia.
Finalmente, Federico también invitó a conocer un espacio de meditación llamado Parque de Estudio y Reflexión, en Storni 1548 de La Reja, donde se puede asistir gratuitamente.
La reunión de RIO54 continuó luego abordando diversos temas, por ejemplo Carlos Gamboa comentó algunas técnicas que ha desarrollado para investigar y orientar el contenido de los sueños, Luis Baynham habló sobre apariciones misteriosas y sus indagaciones en cementerios utilizando una aplicación que detecta los espíritus, recordó especialmente la visita que realizó junto a Pablo Warmkraut y Alex Gómez a la tumba de Alejandro Aucana, un gran “vigilador del cielo” que participaba en las reuniones de RIO54 y falleció el 5 de mayo de 2019.
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| Luis Baynham y sus relatos |
Volviendo a los casos en los que aparecen escenas que parecen interferir el espacio y el tiempo, Luis recordó aquel relatado por varios camioneros que habían partido en convoy desde Bahía Blanca por la Ruta 3 hacia el sur y en medio de la noche detuvieron los vehículos en la banquina para tratar de solucionar fallas técnicas en uno de los camiones.
En eso estaban cuando de la nada, en medio del campo, apareció un hombre vestido con saco, corbata y un curioso sombrero con forma de bonete cónico y alargado, parecido a los que se usaban en las fiestas infantiles.
El extraño visitante pidió un cigarrillo y luego desapareció de la vista en ese lugar inhóspito tan misteriosamente como había llegado…
Y estas son algunas de las historias asombrosas, desconcertantes, perturbadoras de lo meramente cotidiano, que circularon en la mesa de febrero del Café Ufológico RIO54.
La próxima reunión será el jueves 5 de marzo, como siempre el primer jueves de cada mes, a las 18,30.
La asistencia es libre, solo se requiere una consumición por persona para colaborar con el local gastronómico que nos recibe y, naturalmente, la propuesta es compartir todos los criterios sobre ovnis y temas afines en un clima de amistad.
¡Nos vemos!


















