jueves, 20 de septiembre de 2018

NOVEDADES DE LA BASE DECEPCIÓN EN EL CAFÉ UFOLÓGICO RIO54 Y MÁS HISTORIAS IMPACTANTES



Estuvieron presentes en nuestra reunión del jueves 6 de septiembre de 2018, Diego Cantiano, Jorge Fmil, Héctor De Rosa, Ricardo Durán, Isidoro Markus, José Fandi, Sofía Poeta, Joaquín Lopumo, Mabel Costea, Mario Coen, Carlos Vales, Rubén Romano, Alberto Portalet, Daniel Postizzi, Lali Alvarez, Luis Baynham, Luis González, Miguel Arjona, Karina Zabala, Abel Leguizamón, Marta Fuster, Javier Stagnaro, Horacio Sorbaro, Orlando Burgos, Diego Golía, Carlos Spinelli, Jorge Moauro, Mirta E. Cenizo, Carlos C. Guari, Víctor Silva, Walter Esteban, con la coordinación de Mario Lupo y Rubén Morales. Disculpas si en esta lista hemos olvidado a alguien!


Cada reunión del Café Ufológico RIO54 es diferente. Pero siempre es un revelador encuentro para escuchar atrapantes historias y conocer a nuevos participantes que vienen por primera vez a nuestra mesa de conversación sobre ovnis y temas conexos. En septiembre, una vez más nos convocamos en el restó autoservicio Bellagamba de Avellaneda 399 en Caballito para darle la bienvenida en su primera visita a Mirta Cenizo, Víctor Silva, Walter Esteban y Carlos Guari. Mirta se presentó expresando su interés por los temas que nos reúnen, sin tener experiencias para contar, salvo algunas intrigantes premoniciones que luego fueron confirmadas por los hechos.

Así es RIO54: Agradables charlas en un clima de amistad.
Walter Esteban nos dijo que recién regresaba de su primer y accidentado viaje a la mítica ciudad de Capilla del Monte, donde no tuvo observaciones a destacar pero sí diversas vivencias y hasta una inexplicable caída en el Uritorco que terminó con un traslado en ambulancia.

Por su parte, Víctor Silva, ecuatoriano, estudiante de medicina en Buenos Aires, llegó expresando su interés por las historias relatadas en el libro "Los ovnis de la Antártida" y -viniendo de Ecuador- lógicamente fue interpelado por los presentes sobre la enigmática Cueva de los Tayos. Mencionó los libros de Erich Von Däniken, habló sobre la expedición guiada por el explorador húngaro-argentino Juan Moricz en la que participó el astronauta Neil Armstrong y mencionó rumores de que en esas intrincadas cavernas habría una estatua de oro de 15 metros de altura. 

El oficial Carlos C. Guari habla sobre su experiencia en la Base Decepción.
También en esta reunión del Café Ufológico RIO54 fuimos honrados por la presencia del Teniente de Fragata Carlos Conrado Guari, quien el pasado verano fue Jefe de la Base Decepción en la Antártida Argentina, la misma base que en 1965 había sido el epicentro de las observaciones de ovnis desde territorio antártico que conmovieron a la prensa mundial. Carlos Guari comentó que llegó a ese destino con conocimiento previo sobre esos hechos, ya que se había informado sobre los relatos del Capitán Daniel Perissé, quien en 1965 era el comandante de dicha base y resultó ser un privilegiado protagonista de los avistamientos y -a posteriori- su principal investigador y comunicador.

El oficial Carlos Guari en Decepción. Fuente Gaceta Marinera.
En Decepción, la casa principal y la casa de emergencia son las mismas que estaban en los tiempos en que se vieron los ovnis. Carlos Guari explicó que cada año se trabaja en el mantenimiento y renovación de las instalaciones para conservarlas en óptimas condiciones de habitabilidad. También se encuentra en funcionamiento el sismógrafo, de gran utilidad científica teniendo en cuenta que toda la isla es un volcán activo, con fumarolas que emiten vapores en sus playas. Además esa base argentina siempre se destacó por ser una de las pocas en la Antártida que posee servicio de agua corriente, la que se extrae de una napa subterránea y se envía por un acueducto hasta la casa principal, a diferencia de la enorme mayoría de las bases antárticas, donde el personal todos los días debe dedicarse a la laboriosa tarea de "hacer agua" derritiendo bloques de nieve.

Rubén Morales, autor de "Los ovnis de la Antártida"
En su Salta natal a Guari siempre le atrajo la observación del cielo, aunque nunca vio algo fuera de lo conocido. Cuando estuvo en Decepción, inspirado por los avistamientos de 1965, solía aprovechar las muy pocas noches de cielo despejado que tiene esa isla para hacer salidas de observación junto con otros camaradas, en la esperanza de sorprender algún fenómeno aéreo inusual desde las solitarias playas de Puerto Foster. En esas excursiones vieron luces con desplazamientos continuos que son compatibles con satélites artificiales, nada fuera de lo común. En cambio, sí hubo otro tipo de cosas que les causaron alguna inquietud. Ciertas noches se escuchaban sonidos que parecían emitidos por algún animal, pero cada vez que salían con las linternas no encontraban nada. Otra cosa curiosa fue que un integrante de la dotación tomó una foto nocturna del paisaje en la que se vislumbra una silueta humana cubierta por una capa amarilla con capucha, como si fuera un pescador, con la zona correspondiente al rostro totalmente oscura...

Bien se ha dicho que estar en la Antártida es lo más parecido a estar en otro planeta, y debe tomarse con naturalidad que en ese entorno desolado, de inmaculada pureza, se despierten en el alma humana percepciones sutiles que de ordinario están bloqueadas por el estrés, la rutina y la saturación sensorial de la artificial vida cotidiana en nuestro mundo civilizado.

Rubén Romano en charla con Carlos Vales y detrás Mabel Costea.
Esas anécdotas antárticas fueron un buen detonador para que diversos integrantes decidieran compartir algunas observaciones personales que recuerdan de manera especial, tal el caso de Karina Zabala que habló sobre avistamientos y fotografías de orbs, luego el antropólogo Héctor De Rosa recordó un episodio que marcó su adolescencia: Hacia 1973 o 74 le sorprendió ver una bola de fuego con una larga cola que pasaba sobre un monte de eucaliptos, en tanto que Diego Cantiano -uno de los más consecuentes participantes de RIO54- hace pocos días vio una luz y creyó sentir un mensaje interior "no perder el camino para no caer en la locura, no temer porque en la vida tenemos que seguir explorando"

Hablando Diego Cantiano, luego Mario Lupo, José Fandi y Diego Golía.
Diego Golía develó dos experiencias que lo conmovieron y que en reuniones anteriores había preferido reservarse. La primera sucedió cuando tenía 8 o 9 años y vivía con su familia en una zona descampada en Libertad, Partido de Merlo, oeste del Gran Buenos Aires. Recuerda con mucho cariño que su abuela Josefa (que era enfermera y apasionada investigadora de temas sobrenaturales) una madrugada lo despertó para que salga a ver algo extraordinario: Una gran bola de fuego rojizo surcaba el cielo paralela al horizonte, dejando una larga cola luminosa detrás, daba la impresión de ir quemando las copas de los árboles a su paso. Fue visible por cerca de diez minutos y tenía un aspecto que hacía recordar a la imagen del sol en esas fotografías astronómicas que muestran las manchas y fulguraciones.
Lo curioso es que cuando tenía 14 años y se dirigía a la escuela industrial acompañado por su padre, volvió a ver exactamente lo mismo. Era una mañana fría, nublada, oscura y estaban esperando el colectivo en una parada de Ituzaingó cuando vieron descender lentamente una bola de fuego frente a ellos que bajaba como si fuera en cámara lenta, hasta quedar detrás de unos pinos situados a unos 100 metros. Por un momento se vio el fulgor que se recortaba detrás de los árboles y finalmente se extinguió. Diego calcula que la esfera tendría un diámetro de 50 metros y le pareció igual a la que había visto cuando era niño.

Joaquín Lopumo contó que en los años 90, en un área rural de Bragado, Provincia de Buenos Aires, cierta noche un productor ganadero se despertó sobresaltado por los mugidos de las vacas. Se asomó por una ventana y vio que dos esferas luminosas, una detrás de la otra, se iban acercando a la casa. Asustado, el hombre tomó su escopeta y les disparó para tratar de ahuyentarlas, pero continuaron su avance, imperturbables. Las esferas llegaron hasta la casa y acto seguido desaparecieron, pero justo entonces se levantó un fortísimo viento que hacía volar todas las cosas y golpeaba las puertas con estrépito. Pasado un rato, todo volvió a la calma. Cuando el hombre preguntó en el vecindario para ver si podían darle alguna explicación, le dijeron -en base a la cultura del lugar- que podía haber sido víctima de un trabajo de magia.

Rubén Morales, Abel Leguizamón y Karina Zabala.
Y esto sólo es un pequeño resumen de los temas abordados en el Café Ufológico RIO54 de septiembre. La próxima reunión será el jueves 4 de octubre como siempre el primer jueves de cada mes a las 18:30 en el restó Bellagamba de Avellaneda y Eleodoro Lobos, barrio de Caballito, Ciudad de Buenos Aires. Los esperamos para un nuevo encuentro con estas fantásticas historias que nos conectan a una realidad que es inquietante pero que habitualmente no tiene cabida en los medios masivos. 
Recordamos que solo se abona la consumición como en cualquier local gastronómico y es necesaria una consumición por persona, también como en cualquier restó. Las reuniones no se filman ni se graban y si alguien lo hiciera es bajo su absoluta responsabilidad, solo tomamos unas fotos para ilustrar breves resúmenes como éste. Hasta el 4 de octubre!






viernes, 14 de septiembre de 2018

¿QUÉ SE VIO EN PLENO CENTRO DE BUENOS AIRES EL 13 DE SEPTIEMBRE?



El jueves 13 de septiembre de 2018 hacia las cuatro de la tarde y durante largos minutos, fueron observadas las evoluciones de al menos 2 objetos de contorno redondo que flotaban en el aire con diversos movimientos, en pleno microcentro de la ciudad de Buenos Aires. He aquí las imágenes y las deducciones.


Una de las primeras imágenes de Mario Samengo, se ve un objeto
blanco entre la azotea del edificio y la torre.
Uno era blanco y el otro amarillo-anaranjado, ambos realizaron movimientos lentos ascendentes y descendentes, a veces acompasadamente, en una trayectoria general de caída según se deduce de las fotografías obtenidas por uno de los testigos presenciales, Mario Samengo, quien con presta gentileza envió las imágenes directamente de su celular a la coordinación del Café Ufológico RIO54. 

Le agradecemos sinceramente ese material, que posee la calidad suficiente para dilucidar el enigma, sin que sea necesario aplicar onerosos programas de análisis fotográfico ni convocar a "expertos". La realidad unida al sentido común suele tener la virtud de decantarse por sí misma.

Las primeras tomas fueron lejanas e imprecisas pero la continuidad del fenómeno le dio tiempo a Mario para ajustar el foco y aplicar el zoom del celular hasta obtener imágenes lo bastante nítidas para concluir que los dos objetos tenían un aspecto visual y comportamientos compatibles a grandes globos de helio.

Secuencia de fotos del objeto blanco aproximándose a la torre, en descenso.
Cabe destacar que las fotos fueron tomadas en momentos en que se realizaba una masiva concentración con decenas de miles de docentes, convocados por los sindicatos CTERA, SADOP y otros, frente al Congreso Nacional para exigir el tratamiento del presupuesto educativo y la restitución de las paritarias salariales. Esas organizaciones gremiales tienen la costumbre de hacer visibilizar sus reclamos llevando grandes globos cautivos redondos y otros ovalados a modo de dirigibles, que son manipulados mediante sogas mientras se desplazan entre las columnas de manifestantes. Cómo se puede prever, en la difícil tarea de atravesar las calles con esos globos de helio, surgen imprevistos como rachas de viento o automóviles que dificultan la marcha. Es habitual que algunos globos escapen al control de sus operadores y suban flotando a la deriva.


Uno de los objetos, de tono amarillo-naranja.
Entretanto, hubo interesados en el tema ovni tal vez impulsados por la impaciencia y cierta cuota de sensacionalismo primicial que se apresuraron a publicar en redes sociales la presencia de ovnis o naves extraterrestres sobrevolando la ciudad de Buenos Aires.

Una vez más, cobra vigencia aquella máxima que suele repetir el reconocido ufólogo y astrónomo aficionado Carlos Demaría: "No todo lo que vuela es extraterrestre".

De similar manera, el Dr. Joseph Allen Hynek -considerado por muchos como "el padre de la ufología"- en su visita a la Argentina en diciembre de 1980 expresó ante centenares de ufólogos que escuchaban sus palabras en un congreso realizado en Mendoza: "Debemos estar precavidos, y el público debe ser precavido, de esos lunáticos alucinados que creen ver ovnis por todas partes".

Imagen de la marcha docente frente al Congreso. Obsérvense diversos tipos de globos utilizados.

lunes, 20 de agosto de 2018

UNA PREGUNTA CLAVE EN RIO54: ¿CUÁLES SON LAS PRUEBAS DE QUE LOS ALIENS NOS VISITAN?





Estuvieron presentes en nuestra reunión del jueves 2 de agosto de 2018, Carmen Castro, Mabel Costea, Carlos Vales, Mario Coen, Elizabeth Nardini, Lucas Nardini, Rubén Romano, Luis González, José Fandi, Miguel A. Chaile, Isidoro Markus, Ana Serrano, Luis Baynham, Daniel Postizzi, Diego Cantiano,  Aldo Barroso, Lali Alvarez, Orlando Burgos, Sofía Poeta, Joaquín Lopumo, Estela González, Javier Ayala, Edgardo Picchiquini, Hilario, Franca Malvermi, Daniel Guerrero, Karina Zabala, Abel Leguizamón, Patricia Sibar, Andrea Argüello, Edgardo Stekar, Miguel Arjona, Horacio Sorbaro, Carlos Spinelli, Jorge Moauro, Javier Stagnaro, Leandro Ferrón, Osvaldo García, Norberto Kreiman, con la coordinación de Mario Lupo y Rubén Morales. Disculpas si en esta lista hemos olvidado a alguien!

Más de 40 participantes tuvo el Café Ufológico RIO54 de agosto, nuevamente en el restaurante autoservicio Bellagamba ubicado en la esquina de avenida Avellaneda y Eleodoro Lobos, Ciudad de Buenos Baires, un punto de encuentro donde fluye la conversación acerca de los ovnis y los temas conexos que nos apasionan, en un agradable restó que nos ofrece un menú variado con precios accesibles. 

Abrió la reunión Rubén Morales para comunicar que recientemente realizó una visita a la ciudad de Capilla del Monte (Pcia. de Córdoba) donde participó en una de las amigables Cenas Ufológicas que coordina mensualmente Alejandro Pratt y, por otra parte, en un local de la calle techada Rubén dictó una conferencia qué fue cabalmente organizada por Claudio Chena, coordinador del Café Ovnis Uritorco. En esa conferencia se anunció la reciente desclasificación de un expediente británico donde por primera vez el Reino Unido reconoce oficialmente que el 2 de julio de 1965 fue observado un ovni desde la "Base B" en la Isla Decepción, lo cual es la confirmación oficial de uno de los más destacados casos analizados en el libro "Los ovnis de la Antártida". Y el documento inglés aparece recién ahora, pasado más de medio siglo de aquellos acontecimientos que conmovieron a la opinión pública mundial. 

Se presenta Norberto Kreiman.
Acto seguido se le dio la bienvenida a dos nuevos participantes del Café Ufológico RIO54, Hilario y Norberto. Hilario destacó la oportunidad de encontrar aquí un grupo de personas dispuestas a hablar libremente sobre ovnis y temas relacionados. Norberto Kreiman coincidió en no tener historias de ovnis para contar, pero sí recuerda que en su infancia era capaz de ciertas habilidades espontáneas que bien podrían considerarse paranormales, tales como sentarse en una silla y reclinarse hacia atrás, hasta que la silla quedaba perfectamente equilibrada en dos patas por largos minutos. También recuerda que estando de pie y manteniendo los pies juntos, sin moverlos, era capaz de caminar. Cuando llegó a los 10 o 12 años tales destrezas desaparecieron de pronto y no pudo repetirlas por más que lo intentó.

Ya hubo otros participantes de nuestras reuniones que relataron vivencias muy curiosas sucedidas en su infancia, que las recuerdan como absolutamente reales pero que nunca se repitieron en años posteriores. Abel Leguizamón citó al ufólogo y psiquiatra rosarino Néstor Berlanda, quien se ha referido a la incidencia de la melatonina como estímulo de la glándula pineal durante la niñez, ya que esa sustancia decrece con la pubertad, manteniendo baja concentración en sangre en el resto de la vida adulta.

A continuación Edgardo Picchiquini presentó socialmente en el Café Ufológico RIO54 su libro "Aquieta tu mente", que tiene como subtítulo "La nueva espiritualidad del mundo que viene" (Dunken 2018, 270 páginas). La idea de escribirlo le sobrevino luego de un terrible accidente laboral. En el año 2012 estaba haciendo refacciones en el techo de una fábrica y cayó desde 8 metros de altura, sufriendo múltiples lesiones que lo retuvieron cinco meses en un hospital. No es la primera vez que un hecho traumático es el origen de un despertar mental o espiritual, recordemos que Carlos Paz García (el padre de Sixto Paz Wells) era un corredor de motos que luego de una violenta caída comenzó a dedicarse a los ovnis, siendo el creador del Instituto Peruano de Relaciones Interplanetarias (IPRI). Otro grave accidente tuvo el francés Claude Vorilhon cuando era corredor automovilístico antes de convertirse en el "profeta Raël". El propio Pedro Romaniuk explicaba que su conversión espiritual sobrevino en 1947 al estrellarse en Palomar el avión que pilotaba. Lo internaron en un hospital con todos los huesos rotos, los médicos lo desahuciaron, y comenzó a escuchar una voz que entre otras cosas le decía "Has nacido hoy, verás extraños acontecimientos…" Solía relatar Don Pedro que en 7 días estuvo totalmente curado y ese fue el inicio de su trayectoria místico-ufológica.

Edgardo Picchiquini explica los motivos que lo llevaron a escribir su libro.
El nuevo libro de Picchiquini contiene y comenta numerosas citas bíblicas, fundamentadas en la formación bautista de su autor, pero no se trata de un libro de mera difusión evangélica, tiene párrafos críticos hacia la religión, rescata versículos que muchos predicadores eluden, por ejemplo esos Cantares de Salomón con claras expresiones de tono erótico, esos pasajes del Génesis que hablan de uniones entre seres angelicales e "hijas de los hombres" así como relaciona las apariciones luminosas celestiales con experiencias ufológicas.

Plantea, por ejemplo, que Dios no es una entidad, un ser, sino un estado de conciencia que nos comprende a todos, todos somos dioses en potencia, aunque solo una pequeña parte de la sociedad se preocupa por su crecimiento interior. Y describe a Jesucristo como el Híbrido, poseedor de una componente terrena y de otra celestial, quien bien dijo "yo no soy de este mundo". El libro incluye otras definiciones conceptuales que van más allá del relato habitual en la tradición evangélica o católica.

Javier Stagnaro y Mario Lupo, siempre firmes en la amistad ufológica.
Edgardo añadió que le vino a la mente autodefinirse como "un profeta de silicio", lo que interpreta como un profeta de los tiempos que corren, en la era tecnológica del silicio. En suma, "Aquieta tu mente" es un libro que hace una amalgama de conceptos bíblicos, ufológicos y de diversos credos, matizados con anécdotas biográficas de su autor. A través de sus páginas va delineando un camino cuyo mensaje final es un decidido llamado a la espiritualidad.

Luego tomó la palabra el inventor José Fandi, que a sus 91 jóvenes años es uno de los más entusiastas seguidores del Café Ufológico RIO54. Planteó la necesidad de establecer conjeturas acerca de cómo serían los visitantes extraterrestres que hipotéticamente llegan a la Tierra. Alguien le interrumpió para decirle que la presencia alien en nuestro mundo ya está fuera de duda, a lo que Fandi retrucó con un interrogante: En tal caso ¿cuales son las pruebas? ¿tenemos realmente alguna evidencia concreta, capaz de convencer a la comunidad científica, de que hay extraterrestres entre nosotros?.

Digámoslo de otra manera ¿hay algún caso ovni acerca del cual todos los investigadores coincidan de manera unánime en que se trató de una presencia extraterrestre? ¿o hay algún resto caído a tierra, alguna evidencia física de la cual se tenga certeza de ser un producto de factura alienígena, imposible de realizar con la tecnología actual?
José Fandi, 91 años y nuevos interrogantes.

Y las preguntas no son vanas, porque van más allá de que existan fenómenos aéreos sin explicación: Eso es más sencillo de entender, ya se sabe, en todas las ciencias, en cada época, siempre quedan aspectos resistentes a ser explicados. Los físicos, los astrónomos y hasta los psiquiatras y neurólogos saben bastante de eso!. Pero una cosa muy diferente sería probar de manera fehaciente las visitas de seres extraterrestres. Obviamente probarlo no es un asunto de palabras, no alcanzan las declamaciones verbales de quienes aseguran haberlos visto, de quienes dicen recibir mensajes, de quienes obtienen fotos o videos que admiten más de una interpretación. ¿Cual sería esa evidencia irrefutable, esa piedra de toque que despejaría toda duda sobre la presencia de visitantes cósmicos en nuestro mundo?

En primer plano, Rubén Romano y Rubén Morales.
Seguramente las primeras respuestas que lleguen a nuestra mente estén muy lejos de conducir a la dirección correcta, pero en ese interrogarse reside la esencia del Café Ufológico RIO54, un lugar donde el encuentro con otros nos lleva a preguntarnos, a cuestionarnos, nos arroja a la diversidad de ideas, enriquece nuestro pensamiento al sacudir algunas estructuras mentales a las cuales nos habíamos malacostumbrado en el error de suponer que todos las compartían por igual y no hay razón para que sea así. El Café Ufológico es una caja de resonancia donde se expresan todas las ideas, desde las ultra racionales hasta las que parecen más delirantes, es un espacio de conocimiento mutuo a través de la conversación, sin que se valide o descalifique el pensamiento del otro. 

Naturalmente, cada cual se hace cargo de lo que dice, en tanto el Café Ufológico no es un grupo que se aferre o defienda una corriente de opinión determinada, simplemente es un espacio de charla amigable en la diversidad. Nadie es dueño de toda la verdad, en cambio tenemos la certeza de que cada uno de nosotros posee alguna parte de la misma. Es como si cada uno de nosotros tuviera piezas sueltas de un gigantesco rompecabezas, las que vamos dejando sobre la mesa cuando llegamos al café y a medida que las acomodamos se va dibujando la figura oculta, se va descifrando el enigma que nos convoca a reunirnos cada primer jueves de mes desde hace ocho años, desde 2010 cuando Mario Lupo y Rubén Morales lanzaron el Café Ufológico RIO54.

Y la próxima oportunidad será el 6 de septiembre a las 18:30 nuevamente en Bellagamba, Avellaneda 399 esquina Eleodoro Lobos, barrio de Caballito, Ciudad de Buenos Aires. Recordamos que solo se abona la consumición como en cualquier local gastronómico y es necesaria una consumición también como en cualquier restó. Las reuniones no se filman ni se graban y si alguien lo hiciera es bajo su absoluta responsabilidad, solo tomamos unas fotos para ilustrar breves resúmenes como éste. Hasta entonces!











sábado, 21 de julio de 2018

UNA REUNIÓN CON COMIENZO ACCIDENTADO Y FINAL FELIZ, RUMBO A LOS ENIGMAS DE LA ANTROPOLOGÍA





El Café Ufológico RIO54 del 5 de julio estuvo a punto de no realizarse, debido a que en ese mediodía nos enteramos que había una importante falla eléctrica en el local de Bellagamba donde se realizan las reuniones, y el restaurant quedó sin energía. Acto seguido se enviaron apresurados mensajes a los integrantes de RIO54 para cancelar la reunión y pasaron dos cosas previsibles: Por una parte algunos no llegaron a recibirlos, por otra parte otros resolvieron reunirse de todas maneras ya que lo tenían planificado, con la consigna de encontrarse en la esquina y luego decidir a donde ir.

Andrea Argüello, a quien agradecemos las fotos enviadas.
Lo cierto es que hacia las seis de la tarde los responsables del restó estaban terminando de solucionar el desperfecto, y al ver que llegaban más y más personas decidieron abrir las puertas, esta vez especialmente para la reunión del Café Ufológico RIO54, que pudo realizarse una vez más en fecha y forma, con más de treinta y cinco asistentes pese a que, debido al inesperado desperfecto, se había solicitado no concurrir.

La reunión fue íntegramente coordinada por Mario Lupo ya que Rubén Morales se encontraba viajando a Capilla del Monte. Seguramente en la próxima reunión Rubén dará detalles sobre dos actividades que realizó en esa ciudad cordobesa: Una conferencia que fue organizada por Claudio Chena del Café Ovnis Uritorco y su participación en las Cenas Ufológicas de Capilla, que coordina Alejandro Pratt.

Habla el antropólogo Héctor De Rosa.
Y más allá de las circunstancias, RIO54 también le dio la bienvenida a dos nuevos integrantes: Carmen Castro y Héctor De Rosa. Carmen Castro expresó que siempre se informa y actualiza sobre estos temas, había conocido a Rubén en la Feria del Libro, cuando se lanzó la segunda edición de "Los ovnis de la Antártida" y en esa charla tomó conocimiento sobre nuestros Cafés Ufológicos. En cambio, el licenciado en antropología Héctor De Rosa estuvo presente debido a que otro veterano especialista en los pueblos originarios, el amigo Rubén Spaggiari (de Necochea) le insistió fervientemente que viniera a nuestras reuniones. Y la participación de un antropólogo experimentado como Héctor despertó el interés latente que todos tenemos por los misterios de la antigüedad, las culturas ancestrales, los comienzos de la humanidad, por nuestros orígenes en suma.

En sus viajes de investigación, Héctor De Rosa recorrió extensamente diversos países del mundo, entre ellos casi toda América, llegó a la Isla de Pascua y hasta convivió con los Sioux en Estados Unidos para conocer sus costumbres y tradiciones.

Con un relato que cautivaba la atención de los presentes, narró intrigantes leyendas aborígenes que pudo documentar, así como se refirió a ciertas experiencias personales turbadoras, como la aparición de luces extrañas en su casa o la vivencia de "tiempo perdido" durante una exploración al Paraguay.

Una de las esferitas de piedra blanca.
También realizó hallazgos que lo sorprendieron. Por ejemplo, mostró unas pequeñas bolillas de piedra blancas que descubrió en la laguna Tajamar, entre Ranchos y Pila (Pcia. de Buenos Aires) y curiosamente tiempo después volvió a encontrar otras similares en la zona de Quilmes, Gran Buenos Aires. Son blancas, redondas con algún aplastamiento, en tamaños que van desde uno hasta varios centímetros, pero no se trata de cuarzos o piedra semejante, llama la atención que son muy duras, Héctor intentó romperlas con un yunque y un martillo, sin ningún resultado. En vista de esto, llevó una de las piedras a unos artesanos especialistas en gemas que intentaron abrirla con el disco de diamante que usan habitualmente. Luego de varios intentos, en vez de cortarse la piedra estalló deformando el disco, lo que demuestra su extrema dureza. Un electricista le dijo que tenían un aspecto muy similar a la cerámica de los aisladores eléctricos, con la diferencia de que la cerámica es blanda, y le agregó que había visto más de esas piedras en la zona de Berazategui.
Se multiplicaron las preguntas, las explicaciones y también se compartieron experiencias porque muchos amigos y amigas de RIO54 en su intensa búsqueda personal han recorrido diversos sitios naturales, históricos y arqueológicos, de manera que sumaron su granito de arena a lo expresado por el antropólogo, en una charla animada y apasionante que se extendió hasta las 22,30, hablando sobre los enigmas de las culturas arcaicas de Bolivia, Perú, México, Isla de Pascua, etc.

Foto de Mabel Costea.

Como en cada encuentro del Café Ufológico RIO54 al final llegó el momento del sorteo gratuito, siempre esperado, de elementos que donan los propios participantes.

Cuando se trata de libros y revistas, lo hacemos con la modalidad de biblioteca circulante, solicitando a quien recibe los materiales que los devuelva luego de haberlos leído para que puedan ser nuevamente sorteados y llegar a otros.

En esta oportunidad Diego Golía trajo diversas revistas para sortear y la excelente artesana Andrea Argüello aportó dos "manoplas extraterrestres" muy útiles para sacar fuentes calientes del horno.

La reunión comenzó accidentada, pero tuvo un final feliz. Y con charlas muy instructivas, siempre decimos que RIO54 es ante todo una alternativa cultural.

Los esperamos en el próximo encuentro, como todos los primeros jueves de cada mes desde el año 2010 en adelante, el jueves 2 de agosto a las 18:30 estaremos nuevamente en Bellagamba, Avellaneda 399 esquina Eleodoro Lobos, barrio de Caballito, Ciudad de Buenos Aires. Recordamos que son reuniones de conversación con agenda abierta y libertad de palabra, solo se abona la consumición como en cualquier local gastronómico. Las reuniones no se filman ni se graban y si alguien lo hiciera es bajo su absoluta responsabilidad, solo tomamos unas fotos para ilustrar breves resúmenes como éste. Hasta la próxima!



sábado, 30 de junio de 2018

INTENSO Y PARTICIPATIVO ENCUENTRO DEL CAFÉ UFOLÓGICO RÍO54 EN JUNIO


El próximo Café Ufológico RIO54 será el jueves 5 de julio, a las 18,30 en el restaurant autoservicio Bellagamba de Avellaneda y Eleodoro Lobos, barrio de Caballito.


Estuvieron presentes en nuestra reunión del jueves 7 de junio de 2018, Diego Cantiano, Andrea Argüello, Aldo Barroso, Alex Gómez, Cristian Vera, Marta Fuster, Daniel Postizzi, Lali Alvarez, Alejandro Merel, Elizabeth Nardini, José Fandi, Rubén Rombolá, Isidoro Markus, Patricia Sibar, Juan Carlos Crespo, Claudia Sciacca, Javier Stagnaro, Lucas Demsar, Juan Faillá, Jorge Moauro, Diego Golía, Jorge Fmil, Lucas Fmil, Carlos Vales, Edgardo Stekar, Miguel A. Chaile, Sofía Poeta, Joaquín Lopumo, Daniel Guerrero, Carlos Spinelli, Angeles Nannini, Osvaldo García, Edith Oliveira, Marcelo Ferro, Mabel Costea, Luis González, Orlando Burgos, Horacio Sorbaro, Karina Zabala, Abel Leguizamón, Martín Scarpelli, Fabien Camborieux, Víctor Katzin, Luis Gaitán, Antonio Barbuzza, con la coordinación de Mario Lupo y Rubén Morales. Disculpas si en esta lista hemos olvidado a alguien!


En junio el Café Ufológico RIO54 realizó su habitual reunión mensual en el local de Bellagamba de Avellaneda y Eleodoro Lobos, fue un nuevo encuentro de charla apasionada, con una participación tumultuosa de los amigos y amigas que concurren cada mes para conversar sobre ovnis y temas conexos.

Carlos Martínez Sarasola en su visita a RIO54 en 2017
Rubén Morales abrió la reunión con una noticia triste, referida al inesperado fallecimiento del reconocido antropólogo Carlos Martínez Sarasola, quien había participado en la mesa del Café Ufológico RIO54, oportunidad en que testimonió un avistamiento a partir del cual comenzó su interés por los no identificados. También había asistido a una de las charlas que dictó Javier Stagnaro el año pasado, en el marco de los Encuentros Cercanos Culturales. Carlos tenía unos diez libros publicados y era una eminencia en el estudio de las culturas aborígenes del territorio argentino, además su compromiso con los pueblos originarios lo llevó a ser incluido en ritos y celebraciones ancestrales a los que habitualmente ningún blanco tiene acceso. Varios participantes de la mesa de RIO54 tomaron la palabra para expresar su sentido homenaje al amigo Carlos Martínez Sarasola.

Rubén Morales tomando apuntes.
Después de esa instancia de recordación, Morales informó que se ha publicado y ofrecido con gran éxito en la Feria del Libro la segunda edición de su obra "Los ovnis de la Antártida", que incluye actualizaciones importantes sobre todo en los casos chilenos y británicos. Curiosamente, fue en esa feria donde se encontró por última vez con Carlos Martínez Sarasola.

Se le dio la bienvenida a quienes llegaron por primera vez al ya histórico Café Ufológico RIO54, tuvimos el placer de contar con la presencia de Fabien Camborieux, un estudiante universitario francés, originario de Toulouse, que hace varios meses reside en Buenos Aires. Expresó su interés por estas reuniones que sirven para compartir información y perder el miedo a hablar, ya que este tema suele ser muy ocultado -enfatizó. Fabien se especializa en cuestiones ambientales, en tal sentido advirtió sobre los peligros de la explotación minera por fracking y promovió las acciones que apuntan a desarrollar la energía libre gratis para el mundo.

Fabien Camborieux (izq.) y parte de la concurrencia.
Por su parte, Martín Scarpelli (de Quilmes, Gran Bs. As.) hace tiempo viene siguiendo nuestras actividades en el blog del Café Ufológico RIO54 y en esta oportunidad pudo venir a compartir nuestra mesa. Su interés en el tema se lo contagió su madre, Delia Barreiro, quien en la década de 1950 observó, junto a otras personas que estaban en una parada de colectivos de San Francisco Solano, una luz que se movía de sur a norte lanzando chispas amarillentas. El fenómeno se detuvo precisamente sobre esa esquina, momento en que se lo vio como una esfera con un color oro muy especial. Se detuvo unos segundos y cambió de dirección hacia el este siempre esparciendo pequeñas chispas en su avance. En los años '60 Delia fue integrante del ya legendario grupo AIDOVNI de Olavarría, recordado, entre otras cosas, por realizar sus investigaciones de campo con caravanas de Citroëns.

El esperado encuentro mensual de los amigos y amigas de RIO54.
Luis Gaitán, de Ituzaingó, Gran Bs. As, practica reiki y meditación, dijo que a los 8 años lo marcó profundamente ver un objeto salir del agua desde la playa de Ñandubaisal (Gualeguaychú, Pcia. de Entre Ríos). Quedó suspendido a un metro sobre el río, era redondo y con luz brillante, tenía el tamaño de un Fiat 600, producía un zumbido primero grave y después agudo, generaba una corriente estática que hacía erizar los cabellos, además Luis sentía como pinchazos en la cabeza. Finalmente el fenómeno salió disparado a la distancia dejando tras de sí una estela de vapor.
Relató también una "visita de dormitorio" en 2012. Era de madrugada, exactamente a las 3:33 cuando se despertó a causa de una intensa luz naranja que iluminaba la habitación. De pie frente a su cama había un ser muy alto, de unos 2,50 m., rubio, de porte atlético, con vestimenta ajustada, rostro muy serio aunque con rasgos femeninos. Luis se pellizcó para asegurarse de no estar soñando, gesto que el visitante comprendió para dar comienzo entonces a una conversación telepática...

Habla Víctor Katzin, ante la atenta escucha de os presentes.
Pero como RIO54 es un encuentro plural donde todas las vertientes de pensamiento encuentran su espacio, luego intervino Víctor Katzin, biólogo, quien es un cliente habitual de Bellagamba que entró dispuesto a degustar el "plato del día", que ese jueves era un sabroso mondongo que atraía con un aroma tentador. Fue así que Víctor se encontró de pronto con una reunión de interesados en los ovnis, un tema que también estaba entre sus aficiones, y se sumó a la rueda de participantes. Valoró la importancia del Café Ufológico como lugar donde confluyen evidencias y se favorecen las catarsis personales, aunque también enfatizó que hay que darle mayores visos de seriedad a estos fenómenos, por ejemplo a partir de encuadres teóricos de la física como la teoría de las cuerdas.

Mario Lupo toma la palabra.
Y se fueron sucediendo los temas en el Café Ufológico RIO54, Juan Faillá, Mario Lupo y Carlos Vales recordaron la trayectoria de Cándido Víctor Del Prado, un biólogo que tenía una amplia cosmovisión espiritual y esotérica, ideario que plasmó en dos libros firmados con el seudónimo de Elanio. Del Prado fue especialmente conocido en el ámbito ufológico por haber integrado el staff de la revista Cuarta Dimensión que dirigía Fabio Zerpa.

Martín Scarpalli y Antonio Barbuzza comentaron su reciente participación en el Congreso Ovni que se realizó en Victoria (Pcia. de Entre Ríos), resaltaron la tarea de las organizadoras Silvia y Andrea Pérez Simondini, así como elogiaron especialmente la positiva actitud hacia los ufólogos presentes del comandante Jorge Polanco, quien en 1995 protagonizó el sonado "Caso Bariloche" cuando piloteaba un avión de Aerolíneas Argentinas que estaba pronto a tomar pista.

En fin, diversos amigos y amigas de RIO54 explicaron a los recién llegados a la mesa las originales características que tiene el café ufológico, Diego Golía repasó sus objetivos básicos que se diferencian de los grupos tradicionales dedicados al tema. Jorge Fmil lo remarcó de manera emotiva: "Esto es como una familia, donde conviven diferentes maneras de pensar y diferentes metodologías de investigación, una cosa diferente es un grupo de investigación de campo, que utiliza una metodología determinada y opera en el pos-evento". Aldo Barroso utilizó otra figura retórica al expresar que aunque vengamos de trayectorias diferentes "somos como un ejército que aquí nos encontramos y nos abrazamos". En la misma línea, el co-coordinador Mario Lupo mencionó que RIO54 no es solo una reunión sobre ovnis, se abordan también temas conexos que enriquecen el diálogo, cada cual expresa su opinión con libertad demostrando que se puede convivir con lo distinto, donde siempre hay algunos que llegan por primera vez ansiosos por compartir sus experiencias en un grupo y son recibidos por otros dispuestos a escucharlos con atención, a integrarlos como amigos, así funciona el Café Ufológico RIO54 desde su fundación hace ocho años.

Pero no podría terminarse este resumen sin mencionar la ventaja que es realizar estas reuniones en un restaurant autoservicio como Bellagamba, con precios accesibles y lo mejor de la noche fue el suculento mondongo, muy sabroso y tierno de tan bien cocido, realmente hemos tenido una reunión y un mondongo que serán difíciles de olvidar :-D

Los esperamos en el próximo encuentro, como todos los primeros jueves de cada mes desde el año 2010 en adelante, el jueves 5 de julio a las 18:30 estaremos nuevamente en Bellagamba, Avellaneda y Eleodoro Lobos, barrio de Caballito, Ciudad de Buenos Aires. Como siempre, son reuniones de conversación con agenda abierta y libertad de palabra, solo se abona la consumición como en cualquier local gastronómico. Las reuniones no se filman ni se graban y si alguien lo hiciera es bajo su absoluta responsabilidad, solo tomamos unas fotos para ilustrar breves resúmenes como éste. Hasta la próxima!



lunes, 4 de junio de 2018

RIO54 CELEBRÓ SU OCTAVO ANIVERSARIO CON UNA APASIONANTE REUNIÓN!






El próximo encuentro del Café Ufológico RIO54 será el jueves 7 de junio en el cual, además de los temas planteados por los presentes, el co-coordinador del Café Ufológico RIO54 Rubén Morales presentará la segunda edición de su libro "Los ovnis de la Antártida", recién salido de imprenta y expuesto en la Feria del Libro, y resumirá las principales modificaciones que ha merecido esa obra. 

Estuvieron presentes en nuestra reunión del jueves 3 de mayo de 2018, Alex Gómez, Mario Coen, José Fandi, Isidoro Markus, Patricia Sibar, Diego Golía, Osvaldo García, Jorge Fmil, Juan Carlos Crespo, Cristian Vera, Diego Cantiano, Andrea Argüello, Daniel Postizzi, Edith Oliveira, Miguel Arjona, Lali Alvarez,  Marta Fuster,  Elizabeth Nardini, Daniel Guerrero, Federico Daniel, Miguel A. Chaile, Sofía Poeta, Joaquín Lopumo, Alejandro Merel, Karina López, Carlos Vales, Orlando Burgos, Pablo Warmkraut, Luis González, Antonio Barbuzza, Lucas Demsar, Mabel Costea, Alejandro Aucana, Javier Stagnaro, Karina Zabala, Abel Leguizamón, Daniel G. Zapata, Antonio M. Pérez, Germán Andreucci, con la coordinación de Mario Lupo y Rubén Morales. Disculpas si en esta lista hemos olvidado a alguien!


El Café Ufológico RIO54 tuvo una especial reunión el día jueves 3 de mayo, en su nuevo lugar de encuentro en Bellagamba de Avellaneda y Eleodoro Lobos, ya que en la fecha se celebraban 8 años consecutivos de estos encuentros donde confluyen amigos y amigas interesados en reunirse cada mes para conversar sobre ovnis y temas conexos.
Habla Alex Gómez, a su lado Mario Lupo.

Estaba presente el ingeniero Alex Gómez que participó en aquella reunión fundacional de mayo de 2010, por entonces junto a Juan Faillá y los coordinadores Mario Lupo y Rubén Morales. Esa mesa con cuatro personas en un rincón del Café de la Subasta sería el detonador por entonces impensado, inimaginable, de la feliz realidad actual, con más de cuarenta participantes en cada reunión. Además la idea fue lo suficientemente buena como para generar encuentros similares en otros lugares de la Argentina, y también a escala internacional en ciudades como Valencia, Quito, Santiago y Valparaíso. Ya muchos acuden a los cafés ufológicos no por ser investigadores o estudiosos del tema sino porque han entendido que esta forma de reunirse constituye una nueva alternativa cultural que se expande.

Morales, Gómez y Lupo, tres de los cuatro iniciadores de RIO54.
Como siempre, en principio le dimos la bienvenida a los llegados por primera vez a nuestro punto de encuentro, tal el caso de Abel Leguizamón y Karina Zabala quienes propiciaron abrir la conciencia a una realidad que se impone, en una apertura que debe incluir el esoterismo y la metafísica. Abel mencionó observaciones en el mítico cerro Uritorco en tanto Karina añadió que ha participado en grupos de contacto y ha tenido potentes experiencias oníricas. 

A continuación se presentó Germán Andreucci (28) quien concurrió atraído por la posibilidad única que ofrecen los cafés ufológicos de charlar personalmente y no a través de las redes sociales, para acceder a la información por el diálogo directo, cara a cara. Añadió que es estudiante universitario y se enteró de la existencia del café porque ¡un docente en clase mencionó haber participado en RIO54! Tales son las repercusiones inesperadas que tienen los cafés ufológicos.

La ufología del oeste bonaerense estuvo dignamente representada!
Luego habló Daniel Zapata, en su primera visita aquí pero es habitué del Café UFO Morón (otro café que está teniendo gran éxito, en la zona oeste del GBA) y Daniel contó un avistamiento en Hurlingham cuando tenía 12 o 13 años en una celebración de Navidad o Año Nuevo. Junto a uno de sus primos vio una luz que se movía en el cielo. Lo curioso es que al señalarla con el dedo la luz se detuvo y bajó hasta unos 20 metros del suelo, desde donde iluminaba toda la calle. La describió como una nave con luz blanca en el centro y bordes de tonalidad naranja-rojiza. Producía un zumbido similar al de un secarropas Kohinoor. Luego tomó altura hasta perderse en la noche. Pablo Warmkraut remarcó que Daniel es especialmente perceptivo a diversos fenómenos de orden paranormal. 

Miradas atentas en una sala colmada de asistentes.
Antonio Pérez refirió un avistamiento en Ramos Mejía de un objeto que avanzaba hasta detenerse y regresar por su mismo camino. Reflexionó que entre los extraterrestres también debe haber buenos y malos, "cómo es arriba es abajo" -sentenció. Y es que cómo no conocemos otra civilización más allá de la terrestre, nos vemos obligados a extrapolar las posibles características de los eventuales visitantes a partir de las conocidas en nuestro mundo, sin otra opción de referencia.

José Fandi planteó organizarse para conjeturar sobre la nave del futuro.
El presidente de la Asociación Argentina de Inventores José Fandi tomó la palabra para lanzar su propuesta de sumar amigos de RIO54 que tengan una aproximación de tipo tecnológico al tema para elaborar conjeturas acerca de cuales serían las características constructivas de las naves que nos visitan o, a la inversa, pensar el diseño de una nave apta para salir a buscar civilizaciones en la Galaxia, que debería "sembrar información" a su paso para favorecer el contacto y especuló que su tamaño debería ser de más de un kilómetro, para dar a una tripulación numerosa las necesarias condiciones de vida y bienestar durante un tiempo muy prolongado. Agregó que la teoría cuántica demuestra que hay un mundo invisible que no comprendemos completamente pero que otros pueden haber ya accedido a ese conocimiento, y el solo hecho de que "ellos" puedan haber llegado hasta nuestro planeta indicaría una superioridad tecnológica excepcional.

Luego Diego Golía esbozó un brillante resumen de los conceptos planteados durante la reunión por cada uno de los participantes, basado en la posición respetuosa de que lo científico y lo esotérico tienen cabida en encuentros como éste, ya que se impone escuchar todas las voces porque nadie tiene toda la verdad. 

Antonio Barbuzza refirió que hay fuertes indicios de la existencia de convenios entre  extraterrestres con los gobiernos de determinados países, convenios que habrían derivado en muchos de los avances tecnológicos súbitos que se han lanzado en los últimos años.
El Co-coordinador Mario Lupo toma la palabra.
También la reunión del Café Ufológico RIO54 es útil para promocionar actividades relacionadas, por ejemplo Pablo Warmkraut invitó a participar en el Café UFO Morón que suele reunirse los primeros viernes de cada mes a las 18,30 en Machado 792, Morón, así como realiza el programa Misterios de mi País que tiene diferentes canales y fechas de emisión, en tanto también estaba presente Andrea Argüello y parte de su equipo que organizan el Café Ufológico "Bienvenidos Tripulantes" el segundo domingo de cada mes a las 16 en el sótano del bar Cabo Polonio en Villa Crespo (Ferrari y Marechal), que promete constituirse en un nuevo referente de las reuniones ufológicas en la Ciudad de Buenos Aires. Y desde General Rodríguez, Pcia. de Buenos Aires, Carlos Vales realiza su programa radial Enigmas 2018 por radio Atilra, los miércoles de 21 a 23, otra opción para participar y enterarse de todo lo que pasa en el ámbito de la ufología.

Y esto solamente fue una pequeña parte de los temas que se trataron en esta reunión realizada una vez más en el restaurant autoservicio Bellagamba de Avellaneda 399. Así que los esperamos en el próximo encuentro pues como todos los primeros jueves de cada mes desde el año 2010 en adelante, el próximo jueves 7 de junio a las 18:30 estaremos en Bellagamba, Avellaneda y Eleodoro Lobos, barrio de Caballito, Ciudad de Buenos Aires.
Vista parcial de la concurrida asistencia a la reunión de mayo.