viernes, 30 de noviembre de 2018

"ESAS EXTRAÑAS ESFERAS DE COLOR NARANJA" EN EL CAFÉ UFOLÓGICO RIO54 DE NOVIEMBRE



Estuvieron presentes en nuestra reunión del jueves 1 de noviembre de 2018, Darío Baicos, Luis Baynham, Elías Pessaj, Roberto Prieto, Lali Alvarez, Andrea Argüello, Cristian Vera, Diego Cantiano, Sebastián Araya, José Fandi, Isidoro Markus, Daniel Postizzi, Mabel Costea, Carlos Vales, Rubén Romano, Luis González, Aldo Barroso, Juan Failla, Elizabeth Nardini, Félix Di Lernia, Mirta E. Cenizo, Lucas Nardini, Mario Coen, Rolando Luna, Jorge Moauro, Osvaldo García, Patricia Sibar, Horacio Sorbaro, Elías A. Dabinovich, Hugo Cozzani, Ricardo Pérez, Víctor H. Martínez Jiménez, Norberto Iriarte, con la coordinación de Mario Lupo y Rubén Morales. Disculpas si en esta lista hemos olvidado a alguien!



El Café Ufológico reúne a personas afines en un clima de amistad.
En el Café Ufológico RIO54 de noviembre, realizado en el Restó Autoservicio Bellagamba de Av. Avellaneda esquina Eleodoro Lobos, le dimos la bienvenida a cinco nuevos participantes que se sumaron a nuestra apasionante mesa de conversación sobre ovnis y temas conexos. Se trata de Elías A. Dabinovich, Hugo Cozzani, Ricardo Pérez, Víctor H. Martínez Jiménez y Norberto Iriarte. Elías se dedica a la práctica de la meditación y ha tenido experiencias muy significativas que lo condujeron a acercarse a RIO54. Por su parte, el médico Hugo Cozzani relató una observación que compartió con su familia durante unas vacaciones en Villa Flor Serrana, cerca de la ciudad de Tanti en la provincia de Córdoba. Era una cálida noche de febrero de 1972, su abuela descansaba en una reposera al aire libre y de pronto anunció a los gritos que algo extraño estaba pasando. Toda la familia y otros ocasionales turistas pudieron ver las evoluciones de dos esferas amarillo-anaranjadas sobre la serranía cercana. Eran como dos lunas situadas una sobre la otra que conservaban la distancia entre ambas, ya que las dos "lunas" se desplazaban conjuntamente. Luego de unos 5 minutos los dos focos descendieron para quedar por unos instantes ocultos tras los cerros, para finalmente salir disparados hacia el cielo a una velocidad fantástica, hasta perderse de vista. "Fue una experiencia hermosa" comentó Hugo y remarcó que Flor Serrana tenía una trayectoria en manifestaciones similares, allí había realizado un estremecedor avistamiento el empresario Eugenio Diez (dueño de "Muebles Diez", famoso por haber construido el insólito chalecito en la terraza de la Av. 9 de Julio en Buenos Aires). El empresario había visto pasar flotando a un metro del suelo, prácticamente a su lado, un objeto alargado a modo de cigarro con una hilera de luces encendidas como si se tratara de ventanillas, que se alejó silenciosamente a ras del suelo… 

Como siempre sucede en el Café Ufológico RIO54, cada nuevo testimonio nos aporta revelaciones insospechadas que invitan a la reflexión, en este caso nos permitió saber que en localidades cordobesas muy poco conocidas como Flor Serrana también hubo importantes reportes de ovnis, aunque esas observaciones permanecen ignoradas por el ambiente ufológico, mientras que en lugares promocionados como "zonas calientes" para la casuística, son magnificadas, manipuladas y sobrevaloradas algunas observaciones mínimas, fácilmente explicables por causas comunes,  para reforzar la idea de que "esa es una zona ventana" o "un lugar energético donde se abren portales".

Los libros de Norberto Iriarte.
Luego se presentó Norberto Iriarte, autor de dos libros que relacionan las culturas originarias de América con la temática ovni: "La profecía del espejo negro" y "El presente no existe". Norberto nos confió varias observaciones interesantes, en particular una sucedida en Buenos Aires en el año 1962. La escena tuvo lugar en una solitaria parada de colectivos, en la zona sur de la ciudad (calles Laguna y Directorio, más precisamente) hacia la una de la madrugada. Tanto él como otras personas que estaban esperando el colectivo 7 se sorprendieron al ver que ellos y toda la zona quedaron de pronto iluminados por una poderosa luz blanca durante tres o cuatro segundos, como si fuera un potente flash fotográfico sostenido. Pasado ese lapso, todo volvió a la normalidad nocturna, desconociéndose el origen del curioso fenómeno.

Como sucede de manera totalmente espontánea, cada cita del Café Ufológico RIO54 tiene su propia impronta, siempre llegan profesionales en diversas especialidades y en esta oportunidad coincidieron en llegar a nuestra mesa varios médicos con intrigantes anécdotas para compartir. Tal es el caso de Víctor Hugo, originario de Bogotá, Colombia, apasionado observador del cielo, que se refirió a un episodio vivido por su padre en agosto de 1977. Repetidas veces su padre le ha contado esa historia que jamás pudo explicarse. El hombre era oficial del ejército, en una misión que consistía en llevar materiales de construcción desde Villavicencio hasta un pequeño pueblo perdido en la sabana colombiana donde se estaba edificando una iglesia católica. El traslado se realizaba en un camión por una penosa ruta de tierra en muy mal estado donde el vehículo se atascó dos veces. El camión era conducido por un suboficial experimentado y lo acompañaba en la cabina el entonces joven oficial a cargo del operativo. En la parte trasera iba la carga de bolsas de cemento y un grupo de soldados de custodia. Pasaron varias cosas, por ejemplo en medio del solitario camino hallaron a una señora y su hijo y los invitaron a subir al camión para acercarlos. En determinado momento la mujer y su niño agradecieron y pidieron bajarse. Al seguir avanzando, los tripulantes del camión cayeron en la cuenta de que en ese lugar no había ningún poblado, ningún caserío, a dos horas de viaje del primer sitio habitado donde hubieran podido refugiarse.
Llegó la noche y el camión comenzó a ser escoltado por una esfera rojo-anaranjada flameante, que acompañó al vehículo durante más de media hora. Todos en el camión estaban aterrados, y el veterano chofer le pedía insistentemente al joven oficial que no mirara la luz porque era una "candileja", un alma en pena según los mitos rurales colombianos. Pero el oficial, con otra formación cultural, entendía que esa luz debía estar relacionada con el llamado fenómeno ovni. Aquí vemos claramente cómo ante un mismo suceso hay dos testigos y dos interpretaciones diferentes que dependen de sus marcos de referencia previos. Esta anécdota pone en evidencia (y con mucha simpleza) las hipótesis defendidas por autores como Jacques Vallée o Bertrand Méheust de que los prodigios que antiguamente integraban los mitos folklóricos tradicionales hoy son interpretados como ovnis o naves extraterrestres, en concordancia con la cultura tecnológica del presente.

Rubén Romano, Carlos Vales, Rubén Morales y Juan Failla, en RIO54.
Luego el arquitecto y economista Elías Pessaj habló de experiencias trascendentes vividas en sueños que le han dejado enseñanzas profundas, entre ellas la indicación de ofrecer al público su historia para contribuir a que todos podamos hacer pequeños cambios que en conjunto pueden cambiar el mundo.

Los reconocidos ufólogos Rubén Romano y Carlos Vales anunciaron que van a dictar una charla titulada "El fenómeno ovni, un sistema holístico" el domingo 9 de diciembre  a las 16 en el Café Ufológico Bienvenidos Tripulantes que se reúne en el café Cabo Polonio de Marechal y Ferrari, Villa Crespo.

Habla Elías Pessaj y la atenta escucha de los asistentes.
Finalmente la charla se orientó a destacar los aspectos filosóficos y humanos que entrañan al conjunto de testimonios sobre ovnis, contactos, abducciones, etc. El Co-Coordinador de RIO54 Mario Lupo reflexionó que no somos seres terminados, estamos en plena evolución, tenemos un sistema de creencias y -dentro de ese proceso- podemos acceder a determinados deslumbramientos, revelaciones, descubrimientos intelectuales o espirituales que nos llevan a un cambio de conciencia. En el mismo sentido mencionó autores como Néstor Berlanda y Dennis Stillings y concluyó que el Café Ufológico RIO54 se caracteriza por ser un espacio plural que da cabida a todas las expresiones derivadas de estas temáticas, un colectivo donde prevalece la diversidad de opinión, y justamente esa apertura a convivir con la diversidad termina enalteciendo el pensamiento, permite ascender en el nivel de comunicación, contribuyendo -en suma- a nuestra propia realización personal.

Vista parcial de la concurrencia al Café Ufológico RIO54.

Y aquí cerramos este breve resumen de los temas abordados en el Café Ufológico RIO54 de noviembre. La próxima reunión, y ¡última del año! será el jueves 6 de diciembre como siempre el primer jueves de cada mes a las 18:30 en el restó autoservicio Bellagamba de Avellaneda y Eleodoro Lobos, barrio de Caballito, Ciudad de Buenos Aires. Recordamos que solo se abona la consumición como en cualquier local gastronómico y es necesaria una consumición por persona, también como en cualquier restó. Las reuniones no se filman ni se graban y si alguien lo hiciera es bajo su absoluta responsabilidad, solo tomamos unas fotos para ilustrar breves resúmenes como éste. Hasta el jueves 6 de diciembre!




viernes, 19 de octubre de 2018

¡¡¡CONTACTOS!!! EN EL CAFÉ UFOLÓGICO RIO54 DE OCTUBRE




Estuvieron presentes en nuestra reunión del jueves 4 de octubre de 2018, Diego Cantiano, Osvaldo García, Luis González, Karina Zabala, Abel Leguizamón, Marta Fuster, Edith Oliveira, Daniel Postizzi, Carlos Vales, Karina López, Lali Alvarez, Cecilia Cuerda, Luis Baynham, Mabel Costea, Isidoro Markus, Patricia Sibar, Alberto Portalet, Alejandro Merel, Walter Esteban, Carlos Spinelli, Rubén Romano, Mario Coen, Javier Stagnaro, Mirta E. Cenizo, José Fandi, Elizabeth Nardini, Lucas Nardini, Sofía Poeta, Joaquín Lopumo, Sebastian Martínez, Sergio, Elías Pessaj, Ana Paula Poeta, Julián Carnevale, Axel Gregorchuk, Tatiana Gregorchuk, Gisela Nardi, con la coordinación de Mario Lupo y Rubén Morales. Disculpas si en esta lista hemos olvidado a alguien!


El Café Ufológico RIO54 siempre se renueva, cada reunión nos sorprende con temas insospechados y el encuentro mensual del primer jueves de octubre realizado en el restó autoservicio Bellagamba de Av. Avellaneda 399, barrio de Caballito, CABA, contó con una numerosa concurrencia, así como recibimos y le dimos la cordial bienvenida a ocho nuevos participantes, como Sergio que relató una observación en Villa la Ñata (Provincia de Buenos Aires), en tanto Sebastián Martínez (quien es operador de cine y televisión) vino a nuestra mesa dispuesto a escuchar y compartir novedades, lo mismo que Ana Paula Poeta.

La movida cultural del Café Ufológico atrae a participantes de todas las edades.
Pero cada edición del Café Ufológico RIO54 presenta un tema que le da identidad, y así como en septiembre el núcleo central de conversación discurrió sobre los avistamientos en la Antártida, en octubre hablamos de "contactos". El contactismo siempre fue un asunto controvertido, capaz de despertar adhesiones y rechazos por igual, desde los tiempos en que George Adamski dijo encontrarse con un venusino en 1952, antes de que proliferaran los "grupos de contacto" por todo el mundo. Pero en esta oportunidad no nos referiremos a esos conocidos contactados mediáticos que promocionan eventos tales como "encuentros programados", "terapias de sanación cósmica" o "visualización de naves y seres con mantras" sino que en esta reunión de RIO54 convergieron dos historias singulares, dos trayectorias diferenciadas -pero con puntos en común- que merecen destacarse, la de Julián y la de Elías:

Julián Carnevale relata su historia, al presentarse en el Café Ufológico RIO54.
Julián Carnevale, técnico en administración hotelera, contó una particular vivencia que le sucedió cuando tenía 25 años y que se relaciona con las denominadas "visitas de dormitorio". El hecho fue en Morón, Provincia de Buenos Aires, en la noche del 6 de enero del año 2000.
Se despertó sobresaltado al ver que entraban por las rendijas de las ventanas unos haces de luz que paralizaron su cuerpo. Era una luz azul intensa, como la de los patrulleros de la policía. Quiso gritar y no pudo, el cuerpo no le respondía. Entonces advirtió las siluetas de unos seres que pasaban a su alrededor aunque, en su inmovilidad forzada, no podía girar la cabeza para verlos de frente. Luego sintió que lo llevaban a gran velocidad fuera de la habitación y eso le dio mucho miedo. Mentalmente invocó a Jesús para pedir ayuda, de acuerdo a su formación religiosa, y al visualizar la imagen de Jesús de inmediato sintió que lo liberaban y volvía a la cama.

Relatos apasionantes y una atenta escucha.
Habían pasado unos 45 minutos desde que empezó todo, Julián fue retomando de a poco el estado de conciencia, sentía una transpiración gelatinosa en la piel, en tanto la imagen de la habitación se le aparecía inestable como si la realidad se estuviera "reacomodando" luego de haber sido transgredida. A partir de entonces nunca más pudo volver a dormir a oscuras y debió acudir a terapia psicológica para elaborar ese conmovedor y traumático suceso. Pero por otra parte, desde entonces desarrolló una nueva capacidad de percepción que en ocasiones le ha permitido anticiparse a los hechos. Hay algo más, hoy tiene 43 años pero se siente y se lo ve más joven. En conclusión, sostiene que aquella experiencia en esa noche de enero lo ha transformado en una mejor persona.

También en este encuentro de RIO54 contamos con la participación de Elías Pessaj, un arquitecto argentino que obtuvo un máster de arquitectura y urbanismo en la universidad de Tel Aviv y ha vivido 20 años fuera de nuestro país, parte en Israel y parte en Estados Unidos.

Un original enfoque del contactismo, explicado cabalmente por Elías Pessaj .
Una madrugada de febrero de 1991 se produjo un hecho que cambiaría su vida, otra experiencia también perteneciente a las "visitas de dormitorio", en plena ciudad de Buenos Aires. Vio bajar un torbellino de colores y el balcón se inundó de una luz dorada, fue entonces que entraron dos "guías", parecían "dos ángeles dorados" (sin alas como los que cita el Antiguo Testamento) que tenían alguna cosa de color plata a la altura de la frente. De inmediato le dieron un mensaje esperanzador, le anunciaron que él iba a ser "un maestro oculto" con una misión que básicamente consiste poner amor para que todos seamos mejores personas ante un salto evolutivo que está por venir. Los guías le explicaron que los problemas del mundo son exclusivamente de responsabilidad humana por hacer malas elecciones, empezando por esa mayoría silenciosa que no hace nada, que no se compromete activamente, que no lucha para que las cosas cambien.

Así es el Café Ufológico RIO54, historias que atrapan en un clima de amistad.
Elías tiene una formación cultural que lo ha llevado a investigar las antiguas escrituras del judaísmo, estudiar la Kábala en hebreo y cananeo, así como ha practicado la meditación sufi. Manifestó que hay una inteligencia superior que conduce el universo, pero que no tiene sexo y a la cual se la suele llamar de diversas maneras según las diferentes religiones. 
Añadió que los animales usan toda su energía para sobrevivir, por contraste los ángeles usan toda su energía para adorar a Dios, y en el medio estamos los humanos que tenemos cinco sentidos y vivimos en tres dimensiones, pero hay seres de otros mundos que utilizan más dimensiones.

Lo novedoso de su enfoque es que toma elementos de la tradición judía y no se refiere a "contactos crísticos", a diferencia de la mayoría de los grupos contactistas actuales. Por eso Rubén Morales reflexionó que esta nueva aproximación al contactismo es original e interesante para el análisis, porque si hubiera una presencia alienígena en la Tierra desde el comienzo de los tiempos (como se dice a menudo) sería una contradicción que sus postulados se identifiquen con una de las religiones más recientes de la historia humana como es el cristianismo.

Elías ha escrito cuatro libros que abarcan temas filosóficos, religiosos y literarios: "Reflexiones en el Atico", "El viaje. Génesis", "El secreto en diez cuentos o diez cuentos secretos" y "Poemas en el desierto rojo".
Mencionó por ejemplo que "El viaje. Génesis" es un relato novelado que se basa en una entrevista televisiva que realizó Fabio Zerpa en 1979 a una mujer llamada Frida Schlaim. En los años '60 Frida había tenido una serie de sueños recurrentes acerca de un monte en un desierto y el hallazgo una gran losa de piedra de la que emanaba una fuerte energía. Impulsada por esos sueños, Frida decide viajar a Israel, donde se conecta a un grupo local liderado por una mujer que era descendiente de un antiguo linaje de rabinos. Con la ayuda de este grupo, Frida logra localizar el lugar preciso que veía en sus sueños y así descubre la lápida que ocultaría un misterioso artefacto enterrado a gran profundidad hace milenios. Poco después, a Frida se le diagnosticó un cáncer que terminaría con su vida, lo cual -señala el autor- podría relacionarse con la energía detectada en el lugar del hallazgo.

El Café Ufológico es una alternativa cultural, un encuentro con amigos que se disfruta.
El relato de Elías encendió la conversación grupal y una vez más en la mesa de RIO54 circularon fantásticas historias y leyendas sobre inimaginables secretos ocultos bajo tierra en diversas partes del mundo desde tiempos inmemoriales...

Y esto sólo es un pequeño resumen de los temas abordados en el Café Ufológico RIO54 de octubre. La próxima reunión será el jueves 1 de noviembre como siempre el primer jueves de cada mes a las 18:30 en el restó Bellagamba de Avellaneda y Eleodoro Lobos, barrio de Caballito, Ciudad de Buenos Aires. Es importante tener en cuenta que noviembre empieza un día jueves, por lo tanto nos reunimos ese primer día del mes. Recordamos que solo se abona la consumición como en cualquier local gastronómico y es necesaria una consumición por persona, también como en cualquier restó. Las reuniones no se filman ni se graban y si alguien lo hiciera es bajo su absoluta responsabilidad, solo tomamos unas fotos para ilustrar breves resúmenes como éste. Hasta el 1 de noviembre!



















jueves, 20 de septiembre de 2018

NOVEDADES DE LA BASE DECEPCIÓN EN EL CAFÉ UFOLÓGICO RIO54 Y MÁS HISTORIAS IMPACTANTES



Estuvieron presentes en nuestra reunión del jueves 6 de septiembre de 2018, Diego Cantiano, Jorge Fmil, Héctor De Rosa, Ricardo Durán, Isidoro Markus, José Fandi, Sofía Poeta, Joaquín Lopumo, Mabel Costea, Mario Coen, Carlos Vales, Rubén Romano, Alberto Portalet, Daniel Postizzi, Lali Alvarez, Luis Baynham, Luis González, Miguel Arjona, Karina Zabala, Abel Leguizamón, Marta Fuster, Javier Stagnaro, Horacio Sorbaro, Orlando Burgos, Diego Golía, Carlos Spinelli, Jorge Moauro, Mirta E. Cenizo, Carlos C. Guari, Víctor Silva, Walter Esteban, con la coordinación de Mario Lupo y Rubén Morales. Disculpas si en esta lista hemos olvidado a alguien!


Cada reunión del Café Ufológico RIO54 es diferente. Pero siempre es un revelador encuentro para escuchar atrapantes historias y conocer a nuevos participantes que vienen por primera vez a nuestra mesa de conversación sobre ovnis y temas conexos. En septiembre, una vez más nos convocamos en el restó autoservicio Bellagamba de Avellaneda 399 en Caballito para darle la bienvenida en su primera visita a Mirta Cenizo, Víctor Silva, Walter Esteban y Carlos Guari. Mirta se presentó expresando su interés por los temas que nos reúnen, sin tener experiencias para contar, salvo algunas intrigantes premoniciones que luego fueron confirmadas por los hechos.

Así es RIO54: Agradables charlas en un clima de amistad.
Walter Esteban nos dijo que recién regresaba de su primer y accidentado viaje a la mítica ciudad de Capilla del Monte, donde no tuvo observaciones a destacar pero sí diversas vivencias y hasta una inexplicable caída en el Uritorco que terminó con un traslado en ambulancia.

Por su parte, Víctor Silva, ecuatoriano, estudiante de medicina en Buenos Aires, llegó expresando su interés por las historias relatadas en el libro "Los ovnis de la Antártida" y -viniendo de Ecuador- lógicamente fue interpelado por los presentes sobre la enigmática Cueva de los Tayos. Mencionó los libros de Erich Von Däniken, habló sobre la expedición guiada por el explorador húngaro-argentino Juan Moricz en la que participó el astronauta Neil Armstrong y mencionó rumores de que en esas intrincadas cavernas habría una estatua de oro de 15 metros de altura. 

El oficial Carlos C. Guari habla sobre su experiencia en la Base Decepción.
También en esta reunión del Café Ufológico RIO54 fuimos honrados por la presencia del Teniente de Fragata Carlos Conrado Guari, quien el pasado verano fue Jefe de la Base Decepción en la Antártida Argentina, la misma base que en 1965 había sido el epicentro de las observaciones de ovnis desde territorio antártico que conmovieron a la prensa mundial. Carlos Guari comentó que llegó a ese destino con conocimiento previo sobre esos hechos, ya que se había informado sobre los relatos del Capitán Daniel Perissé, quien en 1965 era el comandante de dicha base y resultó ser un privilegiado protagonista de los avistamientos y -a posteriori- su principal investigador y comunicador.

El oficial Carlos Guari en Decepción. Fuente Gaceta Marinera.
En Decepción, la casa principal y la casa de emergencia son las mismas que estaban en los tiempos en que se vieron los ovnis. Carlos Guari explicó que cada año se trabaja en el mantenimiento y renovación de las instalaciones para conservarlas en óptimas condiciones de habitabilidad. También se encuentra en funcionamiento el sismógrafo, de gran utilidad científica teniendo en cuenta que toda la isla es un volcán activo, con fumarolas que emiten vapores en sus playas. Además esa base argentina siempre se destacó por ser una de las pocas en la Antártida que posee servicio de agua corriente, la que se extrae de una napa subterránea y se envía por un acueducto hasta la casa principal, a diferencia de la enorme mayoría de las bases antárticas, donde el personal todos los días debe dedicarse a la laboriosa tarea de "hacer agua" derritiendo bloques de nieve.

Rubén Morales, autor de "Los ovnis de la Antártida"
En su Salta natal a Guari siempre le atrajo la observación del cielo, aunque nunca vio algo fuera de lo conocido. Cuando estuvo en Decepción, inspirado por los avistamientos de 1965, solía aprovechar las muy pocas noches de cielo despejado que tiene esa isla para hacer salidas de observación junto con otros camaradas, en la esperanza de sorprender algún fenómeno aéreo inusual desde las solitarias playas de Puerto Foster. En esas excursiones vieron luces con desplazamientos continuos que son compatibles con satélites artificiales, nada fuera de lo común. En cambio, sí hubo otro tipo de cosas que les causaron alguna inquietud. Ciertas noches se escuchaban sonidos que parecían emitidos por algún animal, pero cada vez que salían con las linternas no encontraban nada. Otra cosa curiosa fue que un integrante de la dotación tomó una foto nocturna del paisaje en la que se vislumbra una silueta humana cubierta por una capa amarilla con capucha, como si fuera un pescador, con la zona correspondiente al rostro totalmente oscura...

Bien se ha dicho que estar en la Antártida es lo más parecido a estar en otro planeta, y debe tomarse con naturalidad que en ese entorno desolado, de inmaculada pureza, se despierten en el alma humana percepciones sutiles que de ordinario están bloqueadas por el estrés, la rutina y la saturación sensorial de la artificial vida cotidiana en nuestro mundo civilizado.

Rubén Romano en charla con Carlos Vales y detrás Mabel Costea.
Esas anécdotas antárticas fueron un buen detonador para que diversos integrantes decidieran compartir algunas observaciones personales que recuerdan de manera especial, tal el caso de Karina Zabala que habló sobre avistamientos y fotografías de orbs, luego el antropólogo Héctor De Rosa recordó un episodio que marcó su adolescencia: Hacia 1973 o 74 le sorprendió ver una bola de fuego con una larga cola que pasaba sobre un monte de eucaliptos, en tanto que Diego Cantiano -uno de los más consecuentes participantes de RIO54- hace pocos días vio una luz y creyó sentir un mensaje interior "no perder el camino para no caer en la locura, no temer porque en la vida tenemos que seguir explorando"

Hablando Diego Cantiano, luego Mario Lupo, José Fandi y Diego Golía.
Diego Golía develó dos experiencias que lo conmovieron y que en reuniones anteriores había preferido reservarse. La primera sucedió cuando tenía 8 o 9 años y vivía con su familia en una zona descampada en Libertad, Partido de Merlo, oeste del Gran Buenos Aires. Recuerda con mucho cariño que su abuela Josefa (que era enfermera y apasionada investigadora de temas sobrenaturales) una madrugada lo despertó para que salga a ver algo extraordinario: Una gran bola de fuego rojizo surcaba el cielo paralela al horizonte, dejando una larga cola luminosa detrás, daba la impresión de ir quemando las copas de los árboles a su paso. Fue visible por cerca de diez minutos y tenía un aspecto que hacía recordar a la imagen del sol en esas fotografías astronómicas que muestran las manchas y fulguraciones.
Lo curioso es que cuando tenía 14 años y se dirigía a la escuela industrial acompañado por su padre, volvió a ver exactamente lo mismo. Era una mañana fría, nublada, oscura y estaban esperando el colectivo en una parada de Ituzaingó cuando vieron descender lentamente una bola de fuego frente a ellos que bajaba como si fuera en cámara lenta, hasta quedar detrás de unos pinos situados a unos 100 metros. Por un momento se vio el fulgor que se recortaba detrás de los árboles y finalmente se extinguió. Diego calcula que la esfera tendría un diámetro de 50 metros y le pareció igual a la que había visto cuando era niño.

Joaquín Lopumo contó que en los años 90, en un área rural de Bragado, Provincia de Buenos Aires, cierta noche un productor ganadero se despertó sobresaltado por los mugidos de las vacas. Se asomó por una ventana y vio que dos esferas luminosas, una detrás de la otra, se iban acercando a la casa. Asustado, el hombre tomó su escopeta y les disparó para tratar de ahuyentarlas, pero continuaron su avance, imperturbables. Las esferas llegaron hasta la casa y acto seguido desaparecieron, pero justo entonces se levantó un fortísimo viento que hacía volar todas las cosas y golpeaba las puertas con estrépito. Pasado un rato, todo volvió a la calma. Cuando el hombre preguntó en el vecindario para ver si podían darle alguna explicación, le dijeron -en base a la cultura del lugar- que podía haber sido víctima de un trabajo de magia.

Rubén Morales, Abel Leguizamón y Karina Zabala.
Y esto sólo es un pequeño resumen de los temas abordados en el Café Ufológico RIO54 de septiembre. La próxima reunión será el jueves 4 de octubre como siempre el primer jueves de cada mes a las 18:30 en el restó Bellagamba de Avellaneda y Eleodoro Lobos, barrio de Caballito, Ciudad de Buenos Aires. Los esperamos para un nuevo encuentro con estas fantásticas historias que nos conectan a una realidad que es inquietante pero que habitualmente no tiene cabida en los medios masivos. 
Recordamos que solo se abona la consumición como en cualquier local gastronómico y es necesaria una consumición por persona, también como en cualquier restó. Las reuniones no se filman ni se graban y si alguien lo hiciera es bajo su absoluta responsabilidad, solo tomamos unas fotos para ilustrar breves resúmenes como éste. Hasta el 4 de octubre!






viernes, 14 de septiembre de 2018

¿QUÉ SE VIO EN PLENO CENTRO DE BUENOS AIRES EL 13 DE SEPTIEMBRE?



El jueves 13 de septiembre de 2018 hacia las cuatro de la tarde y durante largos minutos, fueron observadas las evoluciones de al menos 2 objetos de contorno redondo que flotaban en el aire con diversos movimientos, en pleno microcentro de la ciudad de Buenos Aires. He aquí las imágenes y las deducciones.


Una de las primeras imágenes de Mario Samengo, se ve un objeto
blanco entre la azotea del edificio y la torre.
Uno era blanco y el otro amarillo-anaranjado, ambos realizaron movimientos lentos ascendentes y descendentes, a veces acompasadamente, en una trayectoria general de caída según se deduce de las fotografías obtenidas por uno de los testigos presenciales, Mario Samengo, quien con presta gentileza envió las imágenes directamente de su celular a la coordinación del Café Ufológico RIO54. 

Le agradecemos sinceramente ese material, que posee la calidad suficiente para dilucidar el enigma, sin que sea necesario aplicar onerosos programas de análisis fotográfico ni convocar a "expertos". La realidad unida al sentido común suele tener la virtud de decantarse por sí misma.

Las primeras tomas fueron lejanas e imprecisas pero la continuidad del fenómeno le dio tiempo a Mario para ajustar el foco y aplicar el zoom del celular hasta obtener imágenes lo bastante nítidas para concluir que los dos objetos tenían un aspecto visual y comportamientos compatibles a grandes globos de helio.

Secuencia de fotos del objeto blanco aproximándose a la torre, en descenso.
Cabe destacar que las fotos fueron tomadas en momentos en que se realizaba una masiva concentración con decenas de miles de docentes, convocados por los sindicatos CTERA, SADOP y otros, frente al Congreso Nacional para exigir el tratamiento del presupuesto educativo y la restitución de las paritarias salariales. Esas organizaciones gremiales tienen la costumbre de hacer visibilizar sus reclamos llevando grandes globos cautivos redondos y otros ovalados a modo de dirigibles, que son manipulados mediante sogas mientras se desplazan entre las columnas de manifestantes. Cómo se puede prever, en la difícil tarea de atravesar las calles con esos globos de helio, surgen imprevistos como rachas de viento o automóviles que dificultan la marcha. Es habitual que algunos globos escapen al control de sus operadores y suban flotando a la deriva.


Uno de los objetos, de tono amarillo-naranja.
Entretanto, hubo interesados en el tema ovni tal vez impulsados por la impaciencia y cierta cuota de sensacionalismo primicial que se apresuraron a publicar en redes sociales la presencia de ovnis o naves extraterrestres sobrevolando la ciudad de Buenos Aires.

Una vez más, cobra vigencia aquella máxima que suele repetir el reconocido ufólogo y astrónomo aficionado Carlos Demaría: "No todo lo que vuela es extraterrestre".

De similar manera, el Dr. Joseph Allen Hynek -considerado por muchos como "el padre de la ufología"- en su visita a la Argentina en diciembre de 1980 expresó ante centenares de ufólogos que escuchaban sus palabras en un congreso realizado en Mendoza: "Debemos estar precavidos, y el público debe ser precavido, de esos lunáticos alucinados que creen ver ovnis por todas partes".

Imagen de la marcha docente frente al Congreso. Obsérvense diversos tipos de globos utilizados.

lunes, 20 de agosto de 2018

UNA PREGUNTA CLAVE EN RIO54: ¿CUÁLES SON LAS PRUEBAS DE QUE LOS ALIENS NOS VISITAN?





Estuvieron presentes en nuestra reunión del jueves 2 de agosto de 2018, Carmen Castro, Mabel Costea, Carlos Vales, Mario Coen, Elizabeth Nardini, Lucas Nardini, Rubén Romano, Luis González, José Fandi, Miguel A. Chaile, Isidoro Markus, Ana Serrano, Luis Baynham, Daniel Postizzi, Diego Cantiano,  Aldo Barroso, Lali Alvarez, Orlando Burgos, Sofía Poeta, Joaquín Lopumo, Estela González, Javier Ayala, Edgardo Picchiquini, Hilario, Franca Malvermi, Daniel Guerrero, Karina Zabala, Abel Leguizamón, Patricia Sibar, Andrea Argüello, Edgardo Stekar, Miguel Arjona, Horacio Sorbaro, Carlos Spinelli, Jorge Moauro, Javier Stagnaro, Leandro Ferrón, Osvaldo García, Norberto Kreiman, con la coordinación de Mario Lupo y Rubén Morales. Disculpas si en esta lista hemos olvidado a alguien!

Más de 40 participantes tuvo el Café Ufológico RIO54 de agosto, nuevamente en el restaurante autoservicio Bellagamba ubicado en la esquina de avenida Avellaneda y Eleodoro Lobos, Ciudad de Buenos Baires, un punto de encuentro donde fluye la conversación acerca de los ovnis y los temas conexos que nos apasionan, en un agradable restó que nos ofrece un menú variado con precios accesibles. 

Abrió la reunión Rubén Morales para comunicar que recientemente realizó una visita a la ciudad de Capilla del Monte (Pcia. de Córdoba) donde participó en una de las amigables Cenas Ufológicas que coordina mensualmente Alejandro Pratt y, por otra parte, en un local de la calle techada Rubén dictó una conferencia qué fue cabalmente organizada por Claudio Chena, coordinador del Café Ovnis Uritorco. En esa conferencia se anunció la reciente desclasificación de un expediente británico donde por primera vez el Reino Unido reconoce oficialmente que el 2 de julio de 1965 fue observado un ovni desde la "Base B" en la Isla Decepción, lo cual es la confirmación oficial de uno de los más destacados casos analizados en el libro "Los ovnis de la Antártida". Y el documento inglés aparece recién ahora, pasado más de medio siglo de aquellos acontecimientos que conmovieron a la opinión pública mundial. 

Se presenta Norberto Kreiman.
Acto seguido se le dio la bienvenida a dos nuevos participantes del Café Ufológico RIO54, Hilario y Norberto. Hilario destacó la oportunidad de encontrar aquí un grupo de personas dispuestas a hablar libremente sobre ovnis y temas relacionados. Norberto Kreiman coincidió en no tener historias de ovnis para contar, pero sí recuerda que en su infancia era capaz de ciertas habilidades espontáneas que bien podrían considerarse paranormales, tales como sentarse en una silla y reclinarse hacia atrás, hasta que la silla quedaba perfectamente equilibrada en dos patas por largos minutos. También recuerda que estando de pie y manteniendo los pies juntos, sin moverlos, era capaz de caminar. Cuando llegó a los 10 o 12 años tales destrezas desaparecieron de pronto y no pudo repetirlas por más que lo intentó.

Ya hubo otros participantes de nuestras reuniones que relataron vivencias muy curiosas sucedidas en su infancia, que las recuerdan como absolutamente reales pero que nunca se repitieron en años posteriores. Abel Leguizamón citó al ufólogo y psiquiatra rosarino Néstor Berlanda, quien se ha referido a la incidencia de la melatonina como estímulo de la glándula pineal durante la niñez, ya que esa sustancia decrece con la pubertad, manteniendo baja concentración en sangre en el resto de la vida adulta.

A continuación Edgardo Picchiquini presentó socialmente en el Café Ufológico RIO54 su libro "Aquieta tu mente", que tiene como subtítulo "La nueva espiritualidad del mundo que viene" (Dunken 2018, 270 páginas). La idea de escribirlo le sobrevino luego de un terrible accidente laboral. En el año 2012 estaba haciendo refacciones en el techo de una fábrica y cayó desde 8 metros de altura, sufriendo múltiples lesiones que lo retuvieron cinco meses en un hospital. No es la primera vez que un hecho traumático es el origen de un despertar mental o espiritual, recordemos que Carlos Paz García (el padre de Sixto Paz Wells) era un corredor de motos que luego de una violenta caída comenzó a dedicarse a los ovnis, siendo el creador del Instituto Peruano de Relaciones Interplanetarias (IPRI). Otro grave accidente tuvo el francés Claude Vorilhon cuando era corredor automovilístico antes de convertirse en el "profeta Raël". El propio Pedro Romaniuk explicaba que su conversión espiritual sobrevino en 1947 al estrellarse en Palomar el avión que pilotaba. Lo internaron en un hospital con todos los huesos rotos, los médicos lo desahuciaron, y comenzó a escuchar una voz que entre otras cosas le decía "Has nacido hoy, verás extraños acontecimientos…" Solía relatar Don Pedro que en 7 días estuvo totalmente curado y ese fue el inicio de su trayectoria místico-ufológica.

Edgardo Picchiquini explica los motivos que lo llevaron a escribir su libro.
El nuevo libro de Picchiquini contiene y comenta numerosas citas bíblicas, fundamentadas en la formación bautista de su autor, pero no se trata de un libro de mera difusión evangélica, tiene párrafos críticos hacia la religión, rescata versículos que muchos predicadores eluden, por ejemplo esos Cantares de Salomón con claras expresiones de tono erótico, esos pasajes del Génesis que hablan de uniones entre seres angelicales e "hijas de los hombres" así como relaciona las apariciones luminosas celestiales con experiencias ufológicas.

Plantea, por ejemplo, que Dios no es una entidad, un ser, sino un estado de conciencia que nos comprende a todos, todos somos dioses en potencia, aunque solo una pequeña parte de la sociedad se preocupa por su crecimiento interior. Y describe a Jesucristo como el Híbrido, poseedor de una componente terrena y de otra celestial, quien bien dijo "yo no soy de este mundo". El libro incluye otras definiciones conceptuales que van más allá del relato habitual en la tradición evangélica o católica.

Javier Stagnaro y Mario Lupo, siempre firmes en la amistad ufológica.
Edgardo añadió que le vino a la mente autodefinirse como "un profeta de silicio", lo que interpreta como un profeta de los tiempos que corren, en la era tecnológica del silicio. En suma, "Aquieta tu mente" es un libro que hace una amalgama de conceptos bíblicos, ufológicos y de diversos credos, matizados con anécdotas biográficas de su autor. A través de sus páginas va delineando un camino cuyo mensaje final es un decidido llamado a la espiritualidad.

Luego tomó la palabra el inventor José Fandi, que a sus 91 jóvenes años es uno de los más entusiastas seguidores del Café Ufológico RIO54. Planteó la necesidad de establecer conjeturas acerca de cómo serían los visitantes extraterrestres que hipotéticamente llegan a la Tierra. Alguien le interrumpió para decirle que la presencia alien en nuestro mundo ya está fuera de duda, a lo que Fandi retrucó con un interrogante: En tal caso ¿cuales son las pruebas? ¿tenemos realmente alguna evidencia concreta, capaz de convencer a la comunidad científica, de que hay extraterrestres entre nosotros?.

Digámoslo de otra manera ¿hay algún caso ovni acerca del cual todos los investigadores coincidan de manera unánime en que se trató de una presencia extraterrestre? ¿o hay algún resto caído a tierra, alguna evidencia física de la cual se tenga certeza de ser un producto de factura alienígena, imposible de realizar con la tecnología actual?
José Fandi, 91 años y nuevos interrogantes.

Y las preguntas no son vanas, porque van más allá de que existan fenómenos aéreos sin explicación: Eso es más sencillo de entender, ya se sabe, en todas las ciencias, en cada época, siempre quedan aspectos resistentes a ser explicados. Los físicos, los astrónomos y hasta los psiquiatras y neurólogos saben bastante de eso!. Pero una cosa muy diferente sería probar de manera fehaciente las visitas de seres extraterrestres. Obviamente probarlo no es un asunto de palabras, no alcanzan las declamaciones verbales de quienes aseguran haberlos visto, de quienes dicen recibir mensajes, de quienes obtienen fotos o videos que admiten más de una interpretación. ¿Cual sería esa evidencia irrefutable, esa piedra de toque que despejaría toda duda sobre la presencia de visitantes cósmicos en nuestro mundo?

En primer plano, Rubén Romano y Rubén Morales.
Seguramente las primeras respuestas que lleguen a nuestra mente estén muy lejos de conducir a la dirección correcta, pero en ese interrogarse reside la esencia del Café Ufológico RIO54, un lugar donde el encuentro con otros nos lleva a preguntarnos, a cuestionarnos, nos arroja a la diversidad de ideas, enriquece nuestro pensamiento al sacudir algunas estructuras mentales a las cuales nos habíamos malacostumbrado en el error de suponer que todos las compartían por igual y no hay razón para que sea así. El Café Ufológico es una caja de resonancia donde se expresan todas las ideas, desde las ultra racionales hasta las que parecen más delirantes, es un espacio de conocimiento mutuo a través de la conversación, sin que se valide o descalifique el pensamiento del otro. 

Naturalmente, cada cual se hace cargo de lo que dice, en tanto el Café Ufológico no es un grupo que se aferre o defienda una corriente de opinión determinada, simplemente es un espacio de charla amigable en la diversidad. Nadie es dueño de toda la verdad, en cambio tenemos la certeza de que cada uno de nosotros posee alguna parte de la misma. Es como si cada uno de nosotros tuviera piezas sueltas de un gigantesco rompecabezas, las que vamos dejando sobre la mesa cuando llegamos al café y a medida que las acomodamos se va dibujando la figura oculta, se va descifrando el enigma que nos convoca a reunirnos cada primer jueves de mes desde hace ocho años, desde 2010 cuando Mario Lupo y Rubén Morales lanzaron el Café Ufológico RIO54.

Y la próxima oportunidad será el 6 de septiembre a las 18:30 nuevamente en Bellagamba, Avellaneda 399 esquina Eleodoro Lobos, barrio de Caballito, Ciudad de Buenos Aires. Recordamos que solo se abona la consumición como en cualquier local gastronómico y es necesaria una consumición también como en cualquier restó. Las reuniones no se filman ni se graban y si alguien lo hiciera es bajo su absoluta responsabilidad, solo tomamos unas fotos para ilustrar breves resúmenes como éste. Hasta entonces!











sábado, 21 de julio de 2018

UNA REUNIÓN CON COMIENZO ACCIDENTADO Y FINAL FELIZ, RUMBO A LOS ENIGMAS DE LA ANTROPOLOGÍA





El Café Ufológico RIO54 del 5 de julio estuvo a punto de no realizarse, debido a que en ese mediodía nos enteramos que había una importante falla eléctrica en el local de Bellagamba donde se realizan las reuniones, y el restaurant quedó sin energía. Acto seguido se enviaron apresurados mensajes a los integrantes de RIO54 para cancelar la reunión y pasaron dos cosas previsibles: Por una parte algunos no llegaron a recibirlos, por otra parte otros resolvieron reunirse de todas maneras ya que lo tenían planificado, con la consigna de encontrarse en la esquina y luego decidir a donde ir.

Andrea Argüello, a quien agradecemos las fotos enviadas.
Lo cierto es que hacia las seis de la tarde los responsables del restó estaban terminando de solucionar el desperfecto, y al ver que llegaban más y más personas decidieron abrir las puertas, esta vez especialmente para la reunión del Café Ufológico RIO54, que pudo realizarse una vez más en fecha y forma, con más de treinta y cinco asistentes pese a que, debido al inesperado desperfecto, se había solicitado no concurrir.

La reunión fue íntegramente coordinada por Mario Lupo ya que Rubén Morales se encontraba viajando a Capilla del Monte. Seguramente en la próxima reunión Rubén dará detalles sobre dos actividades que realizó en esa ciudad cordobesa: Una conferencia que fue organizada por Claudio Chena del Café Ovnis Uritorco y su participación en las Cenas Ufológicas de Capilla, que coordina Alejandro Pratt.

Habla el antropólogo Héctor De Rosa.
Y más allá de las circunstancias, RIO54 también le dio la bienvenida a dos nuevos integrantes: Carmen Castro y Héctor De Rosa. Carmen Castro expresó que siempre se informa y actualiza sobre estos temas, había conocido a Rubén en la Feria del Libro, cuando se lanzó la segunda edición de "Los ovnis de la Antártida" y en esa charla tomó conocimiento sobre nuestros Cafés Ufológicos. En cambio, el licenciado en antropología Héctor De Rosa estuvo presente debido a que otro veterano especialista en los pueblos originarios, el amigo Rubén Spaggiari (de Necochea) le insistió fervientemente que viniera a nuestras reuniones. Y la participación de un antropólogo experimentado como Héctor despertó el interés latente que todos tenemos por los misterios de la antigüedad, las culturas ancestrales, los comienzos de la humanidad, por nuestros orígenes en suma.

En sus viajes de investigación, Héctor De Rosa recorrió extensamente diversos países del mundo, entre ellos casi toda América, llegó a la Isla de Pascua y hasta convivió con los Sioux en Estados Unidos para conocer sus costumbres y tradiciones.

Con un relato que cautivaba la atención de los presentes, narró intrigantes leyendas aborígenes que pudo documentar, así como se refirió a ciertas experiencias personales turbadoras, como la aparición de luces extrañas en su casa o la vivencia de "tiempo perdido" durante una exploración al Paraguay.

Una de las esferitas de piedra blanca.
También realizó hallazgos que lo sorprendieron. Por ejemplo, mostró unas pequeñas bolillas de piedra blancas que descubrió en la laguna Tajamar, entre Ranchos y Pila (Pcia. de Buenos Aires) y curiosamente tiempo después volvió a encontrar otras similares en la zona de Quilmes, Gran Buenos Aires. Son blancas, redondas con algún aplastamiento, en tamaños que van desde uno hasta varios centímetros, pero no se trata de cuarzos o piedra semejante, llama la atención que son muy duras, Héctor intentó romperlas con un yunque y un martillo, sin ningún resultado. En vista de esto, llevó una de las piedras a unos artesanos especialistas en gemas que intentaron abrirla con el disco de diamante que usan habitualmente. Luego de varios intentos, en vez de cortarse la piedra estalló deformando el disco, lo que demuestra su extrema dureza. Un electricista le dijo que tenían un aspecto muy similar a la cerámica de los aisladores eléctricos, con la diferencia de que la cerámica es blanda, y le agregó que había visto más de esas piedras en la zona de Berazategui.
Se multiplicaron las preguntas, las explicaciones y también se compartieron experiencias porque muchos amigos y amigas de RIO54 en su intensa búsqueda personal han recorrido diversos sitios naturales, históricos y arqueológicos, de manera que sumaron su granito de arena a lo expresado por el antropólogo, en una charla animada y apasionante que se extendió hasta las 22,30, hablando sobre los enigmas de las culturas arcaicas de Bolivia, Perú, México, Isla de Pascua, etc.

Foto de Mabel Costea.

Como en cada encuentro del Café Ufológico RIO54 al final llegó el momento del sorteo gratuito, siempre esperado, de elementos que donan los propios participantes.

Cuando se trata de libros y revistas, lo hacemos con la modalidad de biblioteca circulante, solicitando a quien recibe los materiales que los devuelva luego de haberlos leído para que puedan ser nuevamente sorteados y llegar a otros.

En esta oportunidad Diego Golía trajo diversas revistas para sortear y la excelente artesana Andrea Argüello aportó dos "manoplas extraterrestres" muy útiles para sacar fuentes calientes del horno.

La reunión comenzó accidentada, pero tuvo un final feliz. Y con charlas muy instructivas, siempre decimos que RIO54 es ante todo una alternativa cultural.

Los esperamos en el próximo encuentro, como todos los primeros jueves de cada mes desde el año 2010 en adelante, el jueves 2 de agosto a las 18:30 estaremos nuevamente en Bellagamba, Avellaneda 399 esquina Eleodoro Lobos, barrio de Caballito, Ciudad de Buenos Aires. Recordamos que son reuniones de conversación con agenda abierta y libertad de palabra, solo se abona la consumición como en cualquier local gastronómico. Las reuniones no se filman ni se graban y si alguien lo hiciera es bajo su absoluta responsabilidad, solo tomamos unas fotos para ilustrar breves resúmenes como éste. Hasta la próxima!



sábado, 30 de junio de 2018

INTENSO Y PARTICIPATIVO ENCUENTRO DEL CAFÉ UFOLÓGICO RÍO54 EN JUNIO


El próximo Café Ufológico RIO54 será el jueves 5 de julio, a las 18,30 en el restaurant autoservicio Bellagamba de Avellaneda y Eleodoro Lobos, barrio de Caballito.


Estuvieron presentes en nuestra reunión del jueves 7 de junio de 2018, Diego Cantiano, Andrea Argüello, Aldo Barroso, Alex Gómez, Cristian Vera, Marta Fuster, Daniel Postizzi, Lali Alvarez, Alejandro Merel, Elizabeth Nardini, José Fandi, Rubén Rombolá, Isidoro Markus, Patricia Sibar, Juan Carlos Crespo, Claudia Sciacca, Javier Stagnaro, Lucas Demsar, Juan Faillá, Jorge Moauro, Diego Golía, Jorge Fmil, Lucas Fmil, Carlos Vales, Edgardo Stekar, Miguel A. Chaile, Sofía Poeta, Joaquín Lopumo, Daniel Guerrero, Carlos Spinelli, Angeles Nannini, Osvaldo García, Edith Oliveira, Marcelo Ferro, Mabel Costea, Luis González, Orlando Burgos, Horacio Sorbaro, Karina Zabala, Abel Leguizamón, Martín Scarpelli, Fabien Camborieux, Víctor Katzin, Luis Gaitán, Antonio Barbuzza, con la coordinación de Mario Lupo y Rubén Morales. Disculpas si en esta lista hemos olvidado a alguien!


En junio el Café Ufológico RIO54 realizó su habitual reunión mensual en el local de Bellagamba de Avellaneda y Eleodoro Lobos, fue un nuevo encuentro de charla apasionada, con una participación tumultuosa de los amigos y amigas que concurren cada mes para conversar sobre ovnis y temas conexos.

Carlos Martínez Sarasola en su visita a RIO54 en 2017
Rubén Morales abrió la reunión con una noticia triste, referida al inesperado fallecimiento del reconocido antropólogo Carlos Martínez Sarasola, quien había participado en la mesa del Café Ufológico RIO54, oportunidad en que testimonió un avistamiento a partir del cual comenzó su interés por los no identificados. También había asistido a una de las charlas que dictó Javier Stagnaro el año pasado, en el marco de los Encuentros Cercanos Culturales. Carlos tenía unos diez libros publicados y era una eminencia en el estudio de las culturas aborígenes del territorio argentino, además su compromiso con los pueblos originarios lo llevó a ser incluido en ritos y celebraciones ancestrales a los que habitualmente ningún blanco tiene acceso. Varios participantes de la mesa de RIO54 tomaron la palabra para expresar su sentido homenaje al amigo Carlos Martínez Sarasola.

Rubén Morales tomando apuntes.
Después de esa instancia de recordación, Morales informó que se ha publicado y ofrecido con gran éxito en la Feria del Libro la segunda edición de su obra "Los ovnis de la Antártida", que incluye actualizaciones importantes sobre todo en los casos chilenos y británicos. Curiosamente, fue en esa feria donde se encontró por última vez con Carlos Martínez Sarasola.

Se le dio la bienvenida a quienes llegaron por primera vez al ya histórico Café Ufológico RIO54, tuvimos el placer de contar con la presencia de Fabien Camborieux, un estudiante universitario francés, originario de Toulouse, que hace varios meses reside en Buenos Aires. Expresó su interés por estas reuniones que sirven para compartir información y perder el miedo a hablar, ya que este tema suele ser muy ocultado -enfatizó. Fabien se especializa en cuestiones ambientales, en tal sentido advirtió sobre los peligros de la explotación minera por fracking y promovió las acciones que apuntan a desarrollar la energía libre gratis para el mundo.

Fabien Camborieux (izq.) y parte de la concurrencia.
Por su parte, Martín Scarpelli (de Quilmes, Gran Bs. As.) hace tiempo viene siguiendo nuestras actividades en el blog del Café Ufológico RIO54 y en esta oportunidad pudo venir a compartir nuestra mesa. Su interés en el tema se lo contagió su madre, Delia Barreiro, quien en la década de 1950 observó, junto a otras personas que estaban en una parada de colectivos de San Francisco Solano, una luz que se movía de sur a norte lanzando chispas amarillentas. El fenómeno se detuvo precisamente sobre esa esquina, momento en que se lo vio como una esfera con un color oro muy especial. Se detuvo unos segundos y cambió de dirección hacia el este siempre esparciendo pequeñas chispas en su avance. En los años '60 Delia fue integrante del ya legendario grupo AIDOVNI de Olavarría, recordado, entre otras cosas, por realizar sus investigaciones de campo con caravanas de Citroëns.

El esperado encuentro mensual de los amigos y amigas de RIO54.
Luis Gaitán, de Ituzaingó, Gran Bs. As, practica reiki y meditación, dijo que a los 8 años lo marcó profundamente ver un objeto salir del agua desde la playa de Ñandubaisal (Gualeguaychú, Pcia. de Entre Ríos). Quedó suspendido a un metro sobre el río, era redondo y con luz brillante, tenía el tamaño de un Fiat 600, producía un zumbido primero grave y después agudo, generaba una corriente estática que hacía erizar los cabellos, además Luis sentía como pinchazos en la cabeza. Finalmente el fenómeno salió disparado a la distancia dejando tras de sí una estela de vapor.
Relató también una "visita de dormitorio" en 2012. Era de madrugada, exactamente a las 3:33 cuando se despertó a causa de una intensa luz naranja que iluminaba la habitación. De pie frente a su cama había un ser muy alto, de unos 2,50 m., rubio, de porte atlético, con vestimenta ajustada, rostro muy serio aunque con rasgos femeninos. Luis se pellizcó para asegurarse de no estar soñando, gesto que el visitante comprendió para dar comienzo entonces a una conversación telepática...

Habla Víctor Katzin, ante la atenta escucha de os presentes.
Pero como RIO54 es un encuentro plural donde todas las vertientes de pensamiento encuentran su espacio, luego intervino Víctor Katzin, biólogo, quien es un cliente habitual de Bellagamba que entró dispuesto a degustar el "plato del día", que ese jueves era un sabroso mondongo que atraía con un aroma tentador. Fue así que Víctor se encontró de pronto con una reunión de interesados en los ovnis, un tema que también estaba entre sus aficiones, y se sumó a la rueda de participantes. Valoró la importancia del Café Ufológico como lugar donde confluyen evidencias y se favorecen las catarsis personales, aunque también enfatizó que hay que darle mayores visos de seriedad a estos fenómenos, por ejemplo a partir de encuadres teóricos de la física como la teoría de las cuerdas.

Mario Lupo toma la palabra.
Y se fueron sucediendo los temas en el Café Ufológico RIO54, Juan Faillá, Mario Lupo y Carlos Vales recordaron la trayectoria de Cándido Víctor Del Prado, un biólogo que tenía una amplia cosmovisión espiritual y esotérica, ideario que plasmó en dos libros firmados con el seudónimo de Elanio. Del Prado fue especialmente conocido en el ámbito ufológico por haber integrado el staff de la revista Cuarta Dimensión que dirigía Fabio Zerpa.

Martín Scarpalli y Antonio Barbuzza comentaron su reciente participación en el Congreso Ovni que se realizó en Victoria (Pcia. de Entre Ríos), resaltaron la tarea de las organizadoras Silvia y Andrea Pérez Simondini, así como elogiaron especialmente la positiva actitud hacia los ufólogos presentes del comandante Jorge Polanco, quien en 1995 protagonizó el sonado "Caso Bariloche" cuando piloteaba un avión de Aerolíneas Argentinas que estaba pronto a tomar pista.

En fin, diversos amigos y amigas de RIO54 explicaron a los recién llegados a la mesa las originales características que tiene el café ufológico, Diego Golía repasó sus objetivos básicos que se diferencian de los grupos tradicionales dedicados al tema. Jorge Fmil lo remarcó de manera emotiva: "Esto es como una familia, donde conviven diferentes maneras de pensar y diferentes metodologías de investigación, una cosa diferente es un grupo de investigación de campo, que utiliza una metodología determinada y opera en el pos-evento". Aldo Barroso utilizó otra figura retórica al expresar que aunque vengamos de trayectorias diferentes "somos como un ejército que aquí nos encontramos y nos abrazamos". En la misma línea, el co-coordinador Mario Lupo mencionó que RIO54 no es solo una reunión sobre ovnis, se abordan también temas conexos que enriquecen el diálogo, cada cual expresa su opinión con libertad demostrando que se puede convivir con lo distinto, donde siempre hay algunos que llegan por primera vez ansiosos por compartir sus experiencias en un grupo y son recibidos por otros dispuestos a escucharlos con atención, a integrarlos como amigos, así funciona el Café Ufológico RIO54 desde su fundación hace ocho años.

Pero no podría terminarse este resumen sin mencionar la ventaja que es realizar estas reuniones en un restaurant autoservicio como Bellagamba, con precios accesibles y lo mejor de la noche fue el suculento mondongo, muy sabroso y tierno de tan bien cocido, realmente hemos tenido una reunión y un mondongo que serán difíciles de olvidar :-D

Los esperamos en el próximo encuentro, como todos los primeros jueves de cada mes desde el año 2010 en adelante, el jueves 5 de julio a las 18:30 estaremos nuevamente en Bellagamba, Avellaneda y Eleodoro Lobos, barrio de Caballito, Ciudad de Buenos Aires. Como siempre, son reuniones de conversación con agenda abierta y libertad de palabra, solo se abona la consumición como en cualquier local gastronómico. Las reuniones no se filman ni se graban y si alguien lo hiciera es bajo su absoluta responsabilidad, solo tomamos unas fotos para ilustrar breves resúmenes como éste. Hasta la próxima!