Por: Prof. Rubén Morales y Perito Mario Lupo
A principios de diciembre de 2015, apenas días antes
de que Cristina Fernández de Kirchner entregara la presidencia a Mauricio
Macri, se publicó en la web oficial de la Fuerza Aérea Argentina (FAA) el
primer informe que haya emitido desde su creación en 2011 la llamada "Comisión
de Estudio de Fenómenos Aeroespaciales" (CEFAe). Sorprende que aparezca esa
publicación luego de cuatro años y medio de total silencio, sin haber producido
antes algún documento o material investigativo. ¿Por qué se publicó ese texto
en ese preciso momento? Probablemente el propio informe contenga las claves
para inferir la respuesta.
Cabe recordar que la CEFAe es
una oficina de la Fuerza Aérea creada específicamente “para
investigar los casos de ovnis en el cielo argentino” (textual de Clarín
17/4/2012) y fue oficialmente inaugurada el 6 de junio de 2011 con oficinas en
el edificio Cóndor, sede de la FAA en Buenos Aires.
Luego de los espectaculares
anuncios de prensa con motivo de la inauguración, a toda la comunidad ufológica
le llamaba la atención que pasaran los años y la citada dependencia no
produjera documento alguno. En las redes sociales se especuló razonablemente,
en vista de tanto silencio, que la oficina habría sido desactivada.
Sin embargo, aparece ahora
un documento titulado “INFORME DE RESOLUCIONES CASOS 2015” (en un parco
castellano que economiza conjunciones). El PDF se puede descargar directamente
de la ventana emergente de la CEFAe en la web oficial de la FAA, de hecho es el único informe
disponible allí, o sea que es imposible equivocarse. Consta de solo 12 páginas sin
membrete en la primera, ni rúbrica en la última. En otras palabras, no cumple
con las formalidades mínimas de un comunicado oficial, no contiene sello de la
oficina que lo emite y nadie firma como responsable. Es curiosa tal desprolijidad
administrativa, a sabiendas de que la papelería castrense por tradición suele
abundar en sellos, escudos, membretes y emblemas con la firma al pie del jefe de la repartición, como corresponde.
En este informe –además- ni
siquiera se indica quien dirige la comisión que lo produjo y menos aún quienes
son sus subordinados en la tarea de investigación.
Por cierto, ya hubo varios
cambios de mando a lo largo del tiempo: En vísperas de las navidades de 2010 se
presentaba al comodoro Guillermo Daniel Tealdi como jefe de la dependencia a
crearse, pero al oficializarse la comisión en el 2011 ese puesto recayó en el
capitán Mariano Mohaupt, aunque un año más tarde fue designado el comodoro
Guillermo Oscar Aloi, todo esto según lo publicado en los medios oportunamente.
Ahora en algunos sitios ufológicos se dice que la jefatura pasó a un alto oficial
retirado quien (al igual que el capitán Mohaupt) previamente ha tenido tareas
de prensa y RR.PP. en la FAA, el comodoro Rubén Lianza, si bien esta vez no hallamos
ningún anuncio oficial de su nombramiento. En síntesis, no se sabe a ciencia
cierta quienes han tenido responsabilidad en este tardío "primer informe" “de-resoluciones-casos-2015”.
Pero, en justicia, hay que
decir que sí hay nombres citados en el breve documento, exactamente nueve: Los
nombres y apellidos de siete testigos benévolos que confiaron sus observaciones
a la FAA para ofrecerlas a su estudio y los nombres de solo dos ufólogos civiles a
los que se menciona como “colaboradores” en la “resolución” de algunos casos
puntuales.
Entonces, luego,
recapitulando, el informe no está rubricado por un responsable de la fuerza, en
el mismo no se cita nombre alguno de los integrantes militares de la comisión,
pero en cambio se mencionan los datos de 9 civiles, 7 denunciantes y 2 ufólogos
“colaboradores” ¿Cómo se entiende que en un documento castrense se mencione a
nueve civiles que no pertenecen al arma y a ningún militar de la misma? Eso
suele ser moneda corriente en los informes de inteligencia, pero no en los de
investigación científica.
Y hay otra curiosidad, los
dos únicos ufólogos citados son un argentino y un español. Desde un comienzo se
había dicho que la comisión, además del personal de la fuerza, convocaría como
asesores a ufólogos civiles argentinos, así lo manifestó el capitán Mohaupt
cuando asistió al Café Ufológico RIO54 en junio de 2011, todos los presentes lo
escuchamos. Jamás se mencionó que hubiera otro elenco de asesores extranjeros, lo
cual es un aspecto sensible en cuestiones de soberanía ya que eventualmente la
observación de objetos en el cielo podría relacionarse con incursiones de
aeronaves foráneas en el espacio aéreo nacional.
A esta altura del relato intuirá
bien el lector que tampoco se conoce la nómina actual de los “colaboradores
civiles”, lo cierto es que los dos nombres citados ahora en este “primer
informe” no integraban la lista inaugural difundida por Clarín en 2011 (única
lista conocida), es obvio que hubo movimientos en la grilla de civiles de la
comisión, pero quedan en el misterio quienes se fueron y quienes entraron, así
como las modalidades de exclusión e incorporación. Mismo misterio envuelve a las
condiciones económicas y duración de esos contratos. Además, siendo el primer
documento que se emite en tanto tiempo, llama la atención (y hasta parece poco
justo) que no exista ninguna mención acerca de Andrea Pérez Simondini, acaso quien más ha
luchado por defender y difundir a la comisión a lo largo de todos estos estos años y que
figuraba como colaboradora civil desde la foto inicial en 2011.
Lo remarcable, finalmente,
es que este documento, aún con las irregularidades apuntadas (no son todas, por
cierto, ¡hay muchas más si se lo mira por dentro!), es un “primer informe” con el cual
la comisión rompe su letargo de cuatro años y medio sin comunicar ninguna
gacetilla técnica, sin difundir ningún material didáctico o informativo, más
allá de espasmódicos anuncios en medios de prensa que ya han sido analizados en
posteos anteriores de este mismo blog.
Un principio básico del
pensamiento científico, que también se utiliza en otros ámbitos menos exigentes como la
investigación periodística, indica que no se puede dar credibilidad o
confiabilidad alguna a un texto del cual sus autores permanecen en el
anonimato, lo cual exime de emitir cualquier comentario o valoración sobre el
contenido de las 12 páginas del PDF.
¿Por qué recién ahora se
publica este “primer informe”? ¿Por qué justamente cuando en el país asume un
nuevo gobierno?
¿Coincidencia?...
¿Casualidad?... ¿Azar?…
Tal como hemos repetido en posteos anteriores sobre el mismo tema, ante todo somos ciudadanos que tenemos
derecho a saber.
OTRAS PUBLICACIONES EN EL BLOG RELACIONADAS CON ESTE TEMA: